Conforme a las directrices emanadas desde el Espacio Europeo de Educación Superior, el Real Decreto 99/2011, de 28 de enero, por el que se regulan las enseñanzas oficiales de doctorado en España, insiste en la necesidad de llevar a cabo una adecuada supervisión y seguimiento de las actividades doctorales, bajo el enfoque de una responsabilidad compartida por el doctorando, las universidades, las comisiones académicas de los programas y las Escuelas de Doctorado.

En este marco, aparecen tres tipos de documentos delimitados de la siguiente manera en la norma: