Alumnado de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en la Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén) ha promovido una campaña de recogida de firmas para la restauración del piano que Federico García Lorca tocó en la velada junto al poeta Antonio Machado, en el Antiguo Casino de Baeza.
El alumnado, principalmente del tradicional curso de poesía, considera que «este instrumento no es sólo un objeto de valor histórico para la entidad, sino un verdadero bien cultural de relevancia incalculable para la memoria histórica, literaria y musical de Baeza».
Ante el estado de deterioro que presenta el piano, el alumnado manifiesta su preocupación y demanda «la conveniencia de iniciar o impulsar un proyecto de restauración del piano para asegurar su preservación física y funcional».
De igual modo, para alcanzar este fin, se pone a disposición de la Asociación Nuevo Casino de Baeza para «colaborar de forma activa en cuantas iniciativas, proyectos de difusión o acciones de puesta en valor del patrimonio cultural crean oportunas desarrollar conjuntamente».

Uno de los promotores de esta iniciativa es el alumno José Enrique Fernández, que cuenta cómo la idea surgió hace unos dos años cuando en una de sus visitas al Casino descubrieron que el piano estaba en una de las plantas del edificio «como se tiene a un mueble viejo». Explica también que le habían colocado «dos arcayatas y un candado para que la gente no levantara la tapa», que fueron retirados al comentarle a los responsables del Casino la «mala imagen» que se daba.
Tras comentarlo entre varios compañeros del curso comenzaron a indagar sobre la «situación legal del piano». En un primer momento pensaron que la propiedad del mismo correspondía al Ayuntamiento de Baeza, por lo que escribieron una carta dirigida al alcalde «para que pusiera medios para solucionar este problema». Al no obtener respuesta, pero conociendo por otras fuentes que el Ayuntamiento no era el propietario del instrumento, deciden, ya a finales de 2025, principios de 2026, enviar otra carta al presidente del Casino de Baeza con la misma finalidad, «poner en valor dicho piano». Tampoco hubo respuesta.
En la semana del 18 de agosto, coincidiendo con la celebración de los Cursos de Verano en la Sede baezana de la Internacional de Andalucía, y tras una nueva visita al Casino para verificar el estado del piano, un encuentro fortuito con la secretaria de la Junta directiva de la Asociación Nuevo Casino de Baeza propicia una reunión al día siguiente a la que asisten, entre otros, por parte del alumnado el propio José Enrique Fernández, Laia Bernet, Rafael Cano y Margarita García Carriazo, en la que se llega a un acuerdo entre las partes en el que «nosotros en representación del alumnado de la UNIA queremos poner en valor el piano y ustedes como Junta Directiva del Casino de Baeza creen oportuno que ese piano no debe estar en esas condiciones», es decir, restaurarlo.
De esta forma, explica José Enrique Fernández se pone «una primera piedra; una parte que quiere, que es la a Junta Directiva, y unos alumnos de la UNIA que tienen sensibilidad por Federico García Lorca, por su obra y por ese piano».

«No estamos inventando nada nuevo, añade, si tú vas a Madrid a la Residencia de Estudiantes, a la entrada a mano derecha hay otro piano, que es el piano que tocaba Federico García Lorca cuando estaba de residente allí», expuesto al público y en buen estado de conservación.
Fruto de la buena voluntad de esta reunión y la receptividad por parte de la Junta Directiva del Casino nace la idea de realizar esa campaña de recogidas de firmas por parte del alumnado de Baeza, que fue respaldada de forma mayoritaria por el alumnado y docentes de los Cursos de Verano, así como por personal de la UNIA, y que fue entregada a la dirección del Casino para que acometa la restauración del piano de Lorca.
La velada de Machado y Lorca en Baeza
La velada mencionada tuvo lugar en junio de 1916, durante la visita de Lorca a la ciudad en un viaje de estudios para alumnado de la Universidad de Granada, organizado por el profesor Martín Domínguez Berrueta.
Lorca tenía entonces 18 años y aquel encuentro con Antonio Machado influyó de forma decisiva en su elección por las letras en detrimento de la música. En aquella velada en el Antiguo Casino cuentan que Machado leyó algunos poemas de Rubén Darío y que, incluso, llegó a recitar La tierra de Alvargonzález. Por su parte, García Lorca interpretó al piano varias piezas clásicas.
Fruto de esa visita, Lorca escribió sobre la ciudad unos textos que se incluyeron en su libro Impresiones y paisajes, publicado en 1918; Ciudad perdida y Un palacio del Renacimiento. Ese último texto está dedicado al Palacio de Jabalquinto, en la actualidad, Sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía.