La presidenta de la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales reivindica la profesionalización del sector y un cambio de paradigma en los museos para convertirlos en espacios vivos y participativos
La cultura debe consolidarse como un motor estratégico de desarrollo territorial y riqueza en España. Así lo afirma Ana Velasco, presidenta de la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales (FEAGC) y secretaria general de la Asociación Española de Gestores de Patrimonio Cultural (AEGPC), que ha participado como ponente en el Curso de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), Gobernar la cultura. Gobernanza y comunicación en instituciones culturales y museos, en la Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén).
En este sentido, la especialista apunta la falta de comprensión social hacia el trabajo de gestión patrimonial y cultural. «Falta una mayor comprensión a nivel social de que la gestión cultural es una profesión con todas sus características. No se termina de entender que la cultura no es un gasto, sino una inversión que genera desarrollo sostenible y contribuye al producto interior bruto de forma superior a otros sectores», señala Velasco, añadiendo que el gran reto del sector reside en obtener un reconocimiento acorde con su impacto real.
De contenedor de arte a espacio de experiencias
En relación con la transformación de las instituciones museísticas, Velasco defiende la necesidad de ir más allá del modelo tradicional. Aunque reconoce que «el museo sigue siendo un contenedor de obras de arte maravilloso», considera indispensable «hacerlo vivo para que la gente participe, disfrute y entienda lo que está viendo».
A su juicio, la clave para conectar con las generaciones más jóvenes reside en la creación de experiencias significativas. «No se trata solo de ver una colección, sino de saber qué relata cada cuadro y qué transmite. Esta parte de 'experiencias' es la que atrae a los más jóvenes, quienes hacen suyo el museo aprendiendo a 'leer' las obras para descubrir por qué tienen ciertas características y sentirla», explica.
Asimismo, incide en que esta metamorfosis exige una escucha activa por parte de las instituciones: «Hay que cooperar, conversar con los distintos tipos de público y saber ponerse en su lugar para entender qué necesitan y qué demandan, en lugar de dar por obvias cosas que para el público no lo son».
Gobernanza, consenso y viabilidad económica
Respecto a la gestión administrativa de estos espacios, la presidenta de la FEAGC contrapone la agilidad de los centros culturales frente a las inercias de algunos museos, marcados por su condición de «tótem» o enraizados en modelos antiguos. En este sentido, aboga por una gobernanza moderna fundamentada en «conseguir fines de forma eficaz mediante el consenso, haciendo partícipes a la sociedad y a las entidades tanto públicas como privadas».
En cuanto al equilibrio entre independencia artística, retorno social y viabilidad financiera, Velasco remarca que el acceso a los servicios culturales constituye «un derecho claro y definido», cuya efectividad depende de la asignación presupuestaria. «La clave real es contar con recursos económicos. Sin ellos no se puede crecer ni tener la independencia necesaria para que los profesionales y las instituciones lleguen a todo el público», incide.
Para finalizar, la experta reafirma su apuesta por un modelo colaborativo orientado a compartir proyectos que hayan demostrado impulsar el desarrollo sostenible del territorio mediante la cultura.