Las finanzas éticas representan una herramienta de transformación socioeconómica que va más allá de evitar prácticas delictivas o paraísos fiscales. Así lo ha defendido Javier Moreno Ibarra, presidente de FonRedess (Fondo para el Desarrollo de Redes de Economía Social y Solidaria) y responsable del programa de Finanzas Éticas, Alternativas y Ciudadanas para España y América Latina de la Escuela de Economía Social, durante su participación en el Curso de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) Gestión de la gobernanza de cooperativas, que se celebra en la Escuela de Economía Social de Osuna (Sevilla).
Moreno Ibarra ha marcado una clara diferencia entre la mera «ética financiera» -centrada en el control de la conducta- y las «finanzas éticas». Estas últimas, ha explicado, constituyen una propuesta activa: «no invierten en armas ni en combustibles fósiles, e invierten en proyectos sociales que transforman la realidad socioeconómica construyendo una democracia económica y relaciones no violentas».
Durante su intervención, Moreno ha destacado el cambio sustancial que ha experimentado el sector en los últimos años, donde las iniciativas de ahorro responsable se han multiplicado tanto en España como en América Latina, convirtiendo el espacio atlántico en un marco continuo de alianzas e intercambios.
El reto de la gobernanza interna
Para el docente, el mayor desafío que afrontan las entidades cooperativas radica en asegurar la democracia interna cuando son los propios clientes e inversores quienes ostentan la propiedad. «Formar parte de una cooperativa supone asumir tanto derechos como obligaciones de gestión», ha aseverado, recordando que el primer principio cooperativo de adhesión libre y voluntaria implica una responsabilidad colectiva y sin discriminaciones.
En esta línea, ha abordado la necesidad de la formación continua de gestores, personal técnico y socios en materia de gobernanza cooperativa «para conectar las decisiones políticas estratégicas con las posibilidades reales de gestión, garantizando que verdaderamente se haga economía social».
Soberanía financiera ante las crisis
Asimismo, Moreno Ibarra ha repasado experiencias de éxito global como la red de bancos comunitarios con monedas sociales en Brasil, el Grameen Bank o las microfinanciaciones de Oikocredit. Unas iniciativas en las que las organizaciones «toman las riendas de su propia soberanía económica y financiera».
«Ante las crisis globales, la economía social y solidaria siempre ofrece respuestas innovadoras», ha concluido el ponente.