La Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) ha llevado a la 50º edición de la Feria del Libro de Huelva una propuesta que invita a ir más allá de la portada: Biblioteca Humana. Leer para querer. Un espacio de encuentro en el que las personas se convierten en libros vivos y sus experiencias personales, en relatos capaces de cuestionar estereotipos, derribar prejuicios y acercar realidades que a menudo permanecen invisibles.
La actividad, celebrada en la Plaza de las Monjas y conducida por la periodista de RNE Paloma Jara, ha reunido a la publicista Anabel Domínguez y a la escritora May R. Ayamonte en torno al poder transformador de la escritura y la experiencia vital.
Inspirada en el formato de las bibliotecas humanas, la iniciativa propone una forma diferente de acercarse a las historias de los demás: escuchar sin juzgar, descubrir lo que se esconde detrás de las apariencias y reconocer en las vivencias ajenas experiencias que también nos interpelan. En un contexto social marcado por la polarización y el individualismo, la Biblioteca Humana de la UNIA reivindica la empatía como punto de partida para construir vínculos y favorecer una convivencia más comprensiva.
La directora de la Sede de La Rábida, María de la O Barroso, ha destacado el valor de acercar esta propuesta a la ciudadanía y, especialmente, a Huelva, a través de dos escritoras con trayectorias vinculadas a la superación personal y a la exploración de realidades poco visibles. “Lo que queremos es que entiendan los pequeños, entiendan los mayores, que todos dentro tenemos un pequeño escritor”, ha señalado, al subrayar el carácter abierto de una actividad dirigida a todos los públicos.
Las protagonistas del encuentro han compartido cómo la escritura puede convertirse en una herramienta para afrontar la adversidad, encontrar refugio y dar visibilidad a experiencias que merecen ser contadas. Anabel Domínguez, autora de No soy lo que ves, ha explicado que su acercamiento a la literatura nace del deseo de ayudar a otras personas a transitar el duelo y encontrar esperanza a través de su propia experiencia. Su mensaje resume el espíritu de la actividad: “En la adversidad también habitan oportunidades”.
Por su parte, May R. Ayamonte, ha reivindicado la literatura como un espacio para explorar la disidencia, abordar aquello que permanece oculto y ofrecer refugio a quienes no siempre encuentran su lugar en los relatos dominantes. Con una trayectoria que incluye novelas juveniles y adultas, la escritora ha defendido que “la literatura es para todos y para todas” y que los libros permiten hablar de cuestiones que, en ocasiones, resultan incómodas o difíciles de visibilizar.