Un WMS es un sistema de gestión de almacenes que permite gestionar y coordinar las operaciones que se desarrollan desde que una mercancía entra en una instalación hasta que sale de ella. Sus siglas proceden de Warehouse Management System y su función va más allá del control de stock: interviene en procesos como la recepción, la asignación de ubicaciones, los movimientos de mercancías, el inventario, la preparación de pedidos y la expedición.

Entender cómo funciona un sistema WMS permite comprender buena parte de la digitalización actual de los almacenes y el papel que desempeñan los sistemas de información en las operaciones logísticas.

Qué es un WMS

WMS son las siglas de Warehouse Management System, que puede traducirse como sistema de gestión de almacenes. Se trata de un software destinado a gestionar y controlar las operaciones que tienen lugar dentro de un almacén.

Un software WMS trabaja con información relacionada con las mercancías, sus ubicaciones y los movimientos que se producen durante la operativa. Puede registrar una recepción, gestionar dónde se encuentra una determinada referencia, mantener actualizado el inventario operativo o intervenir en la organización de la preparación y salida de los pedidos.

Por tanto, un WMS no debe entenderse únicamente como un programa de control de stock. Conocer las existencias es una de sus funciones, pero su alcance puede abarcar buena parte del flujo operativo del almacén.

Para qué sirve un sistema WMS

Un sistema WMS sirve para centralizar información y gestionar las diferentes operaciones que se producen dentro del almacén. De esta forma, conecta el movimiento físico de las mercancías con su correspondiente registro en el sistema.

Por ejemplo, cuando llega un producto, el WMS puede registrar su recepción y gestionar la ubicación que ocupará. Cuando posteriormente se produce un movimiento, una reposición o un pedido, el sistema actualiza la información correspondiente y puede generar las tareas necesarias para continuar con la operación.

Dependiendo de las características y configuración del sistema, un WMS puede intervenir en la recepción de mercancías, las ubicaciones, el inventario, la reposición, el picking, el packing, la expedición y la trazabilidad.

Cómo funciona un WMS dentro de un almacén

El funcionamiento de un WMS se entiende mejor siguiendo el recorrido de una mercancía. El sistema recibe información de las operaciones realizadas y mantiene actualizados los datos necesarios para saber qué mercancía existe, dónde se encuentra y qué tareas deben ejecutarse.

Recepción de mercancías

El proceso comienza con la entrada de mercancías. El WMS permite registrar los productos recibidos y relacionarlos con la información correspondiente a la recepción.

La identificación puede apoyarse en tecnologías como códigos de barras o RFID. A partir de ese registro, el sistema incorpora las nuevas unidades a la operativa del almacén y dispone de la información necesaria para continuar con su ubicación.

Ubicación y almacenamiento

Una vez recibida la mercancía, es necesario determinar dónde se almacenará. El WMS puede gestionar las ubicaciones disponibles y asignar o proponer espacios de acuerdo con las reglas definidas para la instalación.

Esto permite relacionar cada producto con una ubicación concreta y registrar posteriormente sus movimientos internos. La organización puede complementarse con criterios de clasificación del inventario, como el método ABC, cuando resulte adecuado para la estrategia de almacenamiento.

Inventario y reposición

Cada recepción, traslado, preparación o salida modifica la situación del inventario. El WMS registra estos movimientos para mantener información actualizada sobre las unidades y sus ubicaciones.

Esta información también puede utilizarse para gestionar procesos de reposición. Si una ubicación destinada a la preparación de pedidos necesita nuevas unidades, el sistema puede generar la tarea correspondiente de acuerdo con las reglas configuradas.

Preparación de pedidos

Cuando se recibe un pedido, el WMS puede determinar qué productos deben recogerse, dónde se encuentran y qué tareas son necesarias para prepararlo.

Aquí aparece el picking, es decir, la recogida de las referencias necesarias para completar el pedido. Según la instalación, el sistema puede organizar tareas, establecer secuencias de preparación y transmitir instrucciones a los operarios o a otros sistemas.

Packing y expedición

Después del picking, los productos pasan a la fase de packing, en la que se verifican y acondicionan para su expedición.

El WMS puede registrar la finalización de estas operaciones y la posterior salida de las mercancías. De este modo, la información acompaña al movimiento físico del pedido hasta que abandona el almacén y queda registrada su expedición.

Principales funciones de un WMS

Aunque las funcionalidades dependen del software y de su configuración, las principales capacidades asociadas a un sistema WMS pueden agruparse en varios ámbitos:

Estas funciones explican por qué un WMS forma parte de la infraestructura digital empleada en la gestión de almacenes y no debe reducirse a una herramienta de inventario.

Diferencias entre WMS y ERP

Un WMS y un ERP cumplen funciones diferentes. El WMS se especializa en la operativa del almacén, mientras que un ERP —Enterprise Resource Planning— integra la gestión de diferentes áreas y recursos de la empresa.

No son necesariamente sistemas alternativos. Una organización puede utilizar ambos e intercambiar información entre ellos. Por ejemplo, determinada información empresarial puede originarse en el ERP y trasladarse al WMS para ejecutar las operaciones correspondientes en el almacén.

DIFERENCIAS ENTRE WMS Y ERP

WMS ERP
Se centra en las operaciones del almacén Abarca la gestión global de diferentes áreas empresariales
Gestiona ubicaciones y movimientos Integra información y procesos de diferentes áreas
Trabaja con el inventario operativo Puede abarcar compras, ventas, finanzas y otros recursos
Interviene en picking, packing y expedición Gestiona procesos empresariales más amplios
Puede intercambiar información con otros sistemas logísticos Puede integrarse con sistemas especializados como un WMS

WMS y automatización de almacenes

La automatización de un almacén puede incorporar tecnologías destinadas a identificar, mover, almacenar o preparar mercancías. El WMS puede integrarse o intercambiar información con algunas de estas soluciones para coordinar la información necesaria durante la operación.

Entre ellas se encuentran los lectores de códigos de barras y RFID, terminales móviles, sistemas pick-to-light, transportadores, robots móviles o sistemas automáticos de almacenamiento y recuperación.

La arquitectura concreta varía según cada instalación. Por ello, no debe entenderse que un WMS controla directamente todos estos equipos ni que todos los almacenes necesitan las mismas tecnologías. Su papel dependerá del diseño de los sistemas y de las integraciones establecidas.

Esquema de un sistema WMS conectado con ERP, dispositivos de identificación y tecnologías de automatización de almacenes

Ventajas y retos de implantar un WMS

La implantación de un WMS puede proporcionar una mayor visibilidad sobre lo que sucede dentro del almacén al concentrar información sobre existencias, ubicaciones, movimientos y tareas. También facilita la trazabilidad de las operaciones y permite estructurar procesos que, sin un sistema especializado, podrían depender en mayor medida de registros o decisiones manuales.

Además, disponer de información operativa actualizada puede facilitar la coordinación entre recepción, almacenamiento, preparación y expedición, así como el intercambio de datos con otros sistemas.

Sin embargo, implantar un WMS también plantea retos. El sistema debe adaptarse a los procesos reales de la organización, integrarse correctamente con las aplicaciones y tecnologías necesarias y trabajar con datos fiables. También requiere definir reglas operativas y formar a las personas que utilizarán el sistema.

Por ello, incorporar un WMS no consiste únicamente en instalar un software: implica relacionar tecnología, procesos, información y organización del almacén.

Ejemplo práctico de cómo funciona un WMS

Imagina un almacén que recibe varias unidades de un producto. En la recepción, las mercancías se identifican y el WMS registra su entrada. A continuación, el sistema gestiona la ubicación en la que deben almacenarse y actualiza la información del inventario.

Más adelante entra un pedido que requiere varias de esas unidades. El WMS identifica dónde están almacenadas y genera las tareas necesarias para su preparación. Durante el picking se recogen los productos correspondientes y, posteriormente, se verifican y acondicionan durante el packing.

Una vez preparado el pedido, se registra su expedición y se actualiza nuevamente el inventario.

El proceso físico y el flujo de información avanzan así de forma coordinada desde la entrada de la mercancía hasta su salida.

Qué profesionales trabajan con sistemas WMS

Los sistemas WMS están relacionados con diferentes perfiles profesionales de la logística y las operaciones, aunque el grado de utilización directa del software depende de las responsabilidades y de la organización de cada empresa.

El responsable de almacén supervisa las operaciones de recepción, almacenamiento, preparación y expedición y puede apoyarse en la información proporcionada por estos sistemas.

El responsable de logística trabaja con una perspectiva más amplia sobre los flujos logísticos, los recursos y el funcionamiento de las operaciones.

Los técnicos de operaciones pueden participar en la planificación, ejecución y seguimiento de los procesos que se desarrollan en las instalaciones.

Un Supply Chain Manager trabaja sobre una dimensión más amplia de la cadena de suministro, de la que el almacén constituye uno de sus componentes.

También existen consultores logísticos y especialistas en sistemas que pueden participar en el análisis de procesos, implantación, configuración, integración o mejora de soluciones relacionadas con la gestión de almacenes.

Formación para especializarse en logística y gestión de almacenes

Trabajar en la planificación y gestión de operaciones logísticas requiere comprender cómo interactúan los procesos, los sistemas de almacenaje, la tecnología y la información.

El Máster Universitario en Logística y Gestión de Operaciones de la Universidad Internacional de Andalucía aborda ámbitos como los sistemas logísticos, la inteligencia artificial aplicada a la logística, la optimización de sistemas logísticos y redes de distribución, la planificación de la actividad logística y el almacenaje.

Además, UNIA dispone del itinerario de Sistemas de Almacenaje, que incorpora formación relacionada con proyectos de innovación, planificación y formación práctica en este ámbito.

Para quienes quieran orientar su desarrollo profesional hacia la logística, las operaciones y los sistemas de almacenaje, esta formación permite profundizar en una visión más amplia que el manejo de una herramienta concreta y comprender cómo se planifican y optimizan los sistemas logísticos.

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Preguntas frecuentes sobre WMS