La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) está reconfigurando por completo las estructuras del sistema de enseñanza tradicional, forzando a las aulas a elegir entre la resistencia punitiva o la adaptación pedagógica. Ante este escenario, la Sede Tecnológica de Málaga de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) aborda estos desafíos en el encuentro TecnologIA educativa: tendencias e innovaciones para la formación, de sus Cursos de Verano
La directora del mismo, Violeta Cebrián, profesora de la Universidad de Málaga (UMA) e investigadora especializada en e-learning y honestidad académica, defiende un cambio de paradigma institucional donde la prohibición de las herramientas algorítmicas deje paso a una intensa labor formativa y de concienciación.
«La IA está tocando todos los campos profesionales y la educación es un sector especialmente sensible porque se trabaja de cara al público, se crean materiales y se utilizan datos», explica la docente, quien advierte de que «es fundamental que las universidades estén comprometidas con este trabajo para no quedarse atrás ante una evolución que es constante».
Frente al plagio, sensibilización
Para Cebrián, el debate sobre el fraude y el plagio digital en la era de los modelos de lenguaje masivos no debe resolverse mediante herramientas de control de autoría o expedientes disciplinarios, sino a través de la educación en valores digitales. «La palabra clave es sensibilización. Más que aplicar medidas punitivas por un mal uso, lo más importante es la parte formativa e informativa», subraya.
En este sentido, la investigadora recalca la importancia de reorientar el aprendizaje tradicional hacia el desarrollo del juicio propio de los estudiantes. «Debemos enseñar al alumnado la importancia de respetar los derechos de autor, ser honestos y citar correctamente cuando se utiliza la IA en la creación de materiales», manifiesta.
Superar el miedo en el aula
De la misma manera, la transformación del ecosistema escolar pasa necesariamente por la actualización del propio profesorado, un colectivo que ha vivido en primera persona el impacto directo de esta tecnología en las dinámicas evaluativas de sus asignaturas.
«Al principio es normal sentir preocupación sobre cómo reaccionará el alumnado y si se debe evitar su uso», reconoce la directora de estas jornadas formativas, que constata un giro en la comunidad educativa durante los últimos meses. «Hemos evolucionado hacia querer integrarla como una herramienta potente tanto para docentes como para estudiantes. Los profesores necesitan formación para sensibilizar sobre su uso ético y responsable en todas las disciplinas y actividades», destaca.
Por ello, el gran objetivo de esta propuesta estival de la UNIA en Málaga es que los participantes «se lleven luz sobre este tema y recursos de apoyo para su trabajo diario, ya sean herramientas o ejercicios prácticos que puedan implementar», apunta Cebrián, quien anima también a los asistentes a «crear una red de trabajo entre ellos para involucrarse en potenciar un uso correcto de la tecnología».
El papel de la UNIA
Por otra parte, también considera que la UNIA se encuentra «en la línea correcta al formar e informar sobre IA tanto a alumnos como a profesores».
Según razona, las universidades públicas del siglo XXI deben ejercer un rol estrictamente «formativo, informativo y preventivo, fomentando un buen uso de la tecnología en lugar de adoptar una postura meramente punitiva o de restricción».
La Sede Tecnológica de Málaga de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) cierra la segunda semana de la programación de los Cursos de Verano 2026 con 2 encuentros.
El primero, TecnologIA educativa: tendencias e innovaciones para la formación, está dirigido por Violeta Cebrián, profesora de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga (UMA), y comienza mañana miércoles, 3 de julio, y finaliza el viernes, 3 de julio.
Este encuentro pretende proporcionar al alumnado un marco teórico-práctico para liderar la integración de la Inteligencia Artificial (IA) Generativa en los procesos de enseñanza-aprendizaje, investigación y transferencia.
Durante el mismo se abordan, entre otros, los modelos innovadores como el ABP-IA (Aprendizaje Basado en Proyectos con IA) o la alfabetización en IA para garantizar un uso seguro y responsable y reivindicando el rol insustituible del docente como diseñador pedagógico.
Participan como ponentes Sonia Casillas, de la Universidad de Salamanca (USAL); Daniel Cebrián y Sergio Ruiz Viruel, de la UMA; Francesc Marc Esteve y Anna Sánchez, de la Universitat Jaime I (UJI); Mª Victoria Fernández Scagliusi y Óscar Manuel Gallego, de la Universidad de Sevilla (US); Moussa Boumadan Hamed, de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), y Margarida Rocha, de la Universidad de Aveiro (Portugal).
Y el segundo, Adquisición y diseminación de resistencias a los antibióticos. Del ecosistema natural al microbioma humano: situación y retos actuales, cuyo director es Jaime Villaverde, investigador científico del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC), se realiza el jueves, 2, de julio, y termina el viernes, 3 de julio.
Este encuentro estudia la resistencia a los antimicrobianos (RAM) desde una perspectiva integral, analizando cómo los genes de resistencia surgen en ambientes naturales, se diseminan a través de aguas residuales, suelos y animales, y finalmente alcanzan el microbioma humano. Esta resistencia es una amenaza global que compromete los avances médicos, la seguridad alimentaria y la estabilidad de los ecosistemas y comprender esta cadena es esencial para diseñar estrategias efectivas de control.
Para ello cuenta con la participación como profesorado de Jordi Figerola, de la Estación Biológica de Doñana (CSIC); Mª Antonia Sánchez Romero, de la Universidad de Sevilla (US); Pilar Truchado, del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura; Carles Úbeda, de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana, y Raúl Emilio Vega, de la Dirección General de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular de la Junta de Andalucía.
En esta edición la programación de la Sede Tecnológica está compuesta por 5 cursos, un curso y 4 encuentros, que se realizan del 22 de junio al 9 de julio.
Cursos de Verano
La oferta global de los Cursos de Verano de la Internacional de Andalucía en esta edición es de 39 cursos y encuentros, dividida en cuatro grandes bloques temáticos: transformación digital, donde la Inteligencia Artificial (IA) mantiene un papel protagonista, que se analiza desde ámbitos como la educación, la minería, la agroindustria, la logística y la salud; sostenibilidad, sobre todo a través de la transición energética; cultura e identidad y el territorio, con cursos donde se aborda la economía social, los puertos, la agroindustria e, incluso, el rol en Europa.
Tras los cursos de la Sede de Málaga tendrán lugar los de la Sede de La Rábida (Palos de la Frontera), del 7 al 23 de julio, y los de la Sede Antonio Machado (Baeza), del 18 de agosto al 4 de septiembre. A esta oferta se suman por segundo año consecutivo los cursos en Jerez, donde en colaboración con el Ayuntamiento y la Universidad de Cádiz (UCA) se realizarán 4 cursos de verano.
Los Cursos de Verano de la UNIA cuentan, por tercer año, con la colaboración en su programa de becas de la Fundación Unicaja.
La transformación urbana de los muelles portuarios ante el desafío del cambio climático centra los debates del encuentro El puerto de Málaga en 360º de los Cursos de Verano de la Sede Tecnológica de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en la capital de la Costa del Sol.
En este encuentro El puerto de Málaga en 360º, dirigido por Mª Pilar Fernández-Fígares, de la Fundación Málagaport, y Elvira Maeso y Mª José Andrade, de la Universidad de Málaga (UMA), se han analizado los modelos internacionales para convertir los antiguos recintos comerciales en espacios habitables y biodiversos.
El arquitecto Sergi Carulla, cofundador del estudio SCOB y responsable de proyectos de referencia como la transformación de la Marina Port Vell de Barcelona, defiende la necesidad urgente de desterrar el diseño tradicional de los muelles. «Es un error seguir diseñando los muelles portuarios como simples plataformas de hormigón», manifiesta el paisajista, quien recuerda que en la actualidad «la ecología urbana, la circularidad, la sostenibilidad y el acceso al espacio público requieren que las ciudades y los puertos trabajen en sinergia».
Carulla explica que los espacios portuarios son lugares especialmente expuestos a una insolación importante donde los materiales utilizados en las reformas de los años 90, como el asfalto, actúan de forma muy negativa en la emanación de calor. Frente a esto, su estudio propone la implantación de "islas climáticas" basadas en una estrategia de «acupuntura urbana adaptada al contexto para aportar salud, vegetación y sombra».
«Usamos resinas que bajan la temperatura de contacto de la superficie unos 3 o 4 grados; sumado al agua y la vegetación, conseguimos entornos mucho más confortables», subraya el experto.
Tinglados para la ciencia, no sólo para turistas
El arquitecto también ha puesto sobre la mesa el valor del patrimonio histórico e industrial, tomando como referencia su propuesta del Blue Tech Port de Barcelona en antiguos tinglados. Para Carulla, estas naves no deben convertirse únicamente en establecimientos de restauración o zonas de compras masivas, sino en espacios con capacidad de transformarse para acoger usos contemporáneos.
«Es necesario atraer la cotidianidad al puerto, entendida como la presencia de sectores científicos, universitarios y de investigación, y no sólo turistas o restauración. Queremos que los puertos contribuyan a la economía azul, la de la reutilización y el contacto con las ciencias del mar, y se conviertan en polos de innovación», asevera el arquitecto, destacando que el patrimonio define el carácter y la identidad portuaria.
Un pilar económico pegado a la sociedad
A modo de conclusión, y como principal lección para los estudiantes y futuros profesionales de la gestión territorial, Carulla incide en que los recintos marítimos no deben entenderse nunca como entes independientes a los núcleos urbanos.
«El mensaje principal es que los puertos son parte de la ciudad», concluye el arquitecto. Bajo esta premisa, ha recordado que, aunque deben conservar su actividad industrial y logística única por ser pilares fundamentales de la economía, tienen la obligación de «acercarse a la sociedad siendo un espacio público confortable, verde, saludable y biodiverso sin perder la memoria y la identidad que los hace singulares».
El Puerto de Huelva ha acogido hoy la presentación del Curso de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) Puertos comprometidos con sus ciudades: transición energética, digitalización y transformación urbana, que se desarrollará de forma presencial los días 8 y 9 de julio en la Sede Iberoamericana Santa María de La Rábida (Palos de la Frontera).
En el acto han estado presentes el presidente del Puerto de Huelva, Alberto Santana, el rector de la UNIA, José Ignacio García, la presidenta de RETE (Asociación para la Colaboración entre Puertos y Ciudades) y del Puerto de Cádiz, Teófila Martínez, el presidente del Puerto de Sevilla y director del curso, Rafael Carmona, el codirector del curso, José Luis Galán, y la directora de la sede La Rábida de la UNIA, María de la O Barroso, entre otras personalidades.
El curso está promovido por la Asociación RETE en colaboración con la Cátedra Puerto de Sevilla-Universidad de Sevilla y cuenta con la colaboración de la Fundación Cajasol.
El presidente del Puerto de Huelva ha agradecido a la UNIA, la Asociación RETE y a todos los colaboradores su compromiso para hacer posible este curso, “que vuelve a situar a Huelva en el centro del debate sobre el presente y el futuro de los puertos”. En este ámbito Alberto Santana ha destacado que “el enfoque del curso es muy oportuno”, ya que durante su desarrollo se abordará el papel que ejercen “los puertos comprometidos con sus ciudades en un momento de profunda transformación, marcado por la transición energética, la digitalización y la redefinición de los espacios urbanos”. Igualmente, el presidente del Puerto de Huelva ha puesto de manifiesto que “el Puerto de Huelva desempeña un papel clave como clúster energético e industrial, liderando procesos de cambio que no solo afectan al ámbito portuario, sino también a su entorno social y urbano, como el proyecto de rehabilitación del Muelle de Levante, que cambiará la ciudad y logrará la verdadera integración con el Puerto”.
El rector de la UNIA ha manifestado que este curso "vuelve a poner de manifiesto el compromiso de la Internacional de Andalucía con el análisis riguroso de los grandes retos territoriales, y los puertos son hoy uno de los espacios donde con mayor claridad se concentran la transición energética, la digitalización y la transformación urbana". Así, ha subrayado que la sede de La Rábida, "por su propia vocación iberoamericana y atlántica, es un marco natural para abordar el papel de los puertos como infraestructuras estratégicas y, a la vez, como piezas vivas de sus ciudades". Por último, ha querido agradecer "la implicación de RETE y de los Puertos de Huelva, Sevilla y Cádiz, por hacer de la Internacional de Andalucía un espacio de encuentro y de pensamiento compartido sobre el futuro de nuestra región".
Por su parte, la presidenta de RETE ha afirmado que "para RETE es una satisfacción formar parte de una iniciativa que refleja perfectamente algunos de los principios que defendemos desde nuestra red: la colaboración entre puertos, ciudades, universidades y sociedad civil, así como la generación y difusión del conocimiento como herramienta para afrontar los desafíos del presente y del futuro. Los puertos son infraestructuras estratégicas para el desarrollo económico, la competitividad y el empleo, pero al mismo tiempo forman parte de entornos urbanos cada vez más exigentes en materia de sostenibilidad, calidad de vida, integración territorial, innovación y participación ciudadana. Conciliar todos estos intereses requiere visión, diálogo y, sobre todo, conocimiento. Por ello, la formación académica tiene un papel fundamental".
El presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla y vicepresidente de RETE, Rafael Carmona, ha destacado el atractivo del programa centrado en tres grandes ejes: la transición energética, la digitalización y la transformación urbana. "Sobre estos enfoques estamos avanzando los puertos españoles como hoja de ruta clave en los procesos de integración puerto - ciudad", ha señalado el presidente. "Para hablar de estas materias, hemos reunido a docentes y expertos de primer nivel que nos permitirán profundizar en aspectos como las nuevas energías aplicadas a la industria del crucero, el valor social de este tipo de turismo, los distritos puerto-ciudad cero emisiones y sostenibles o la digitalización y transformación de los entornos portuarios en puertos inteligentes", ha señalado Rafael Carmona.
El objetivo principal del curso radica en profundizar en la evolución de los puertos como motores de sostenibilidad y cohesión urbana. En el caso de esta edición, se pone el foco en el compromiso social y ambiental del sector, señalando a la transición energética y la digitalización como las claves para redefinir la relación entre el puerto y su entorno urbano.
De esta forma, el primer día del curso, el miércoles, 8 de julio, se tratará sobre ‘Combustibles del futuro’, ‘La respuesta de los Puertos ante la nueva demanda energética’ y se abordará el caso del nuevo distrito portuario de Sevilla.
El segundo día, jueves, 9 de julio, los temas a analizar comprenden los ‘Ecosistemas smart: de las Smart Cities a los Smart Ports’, así como el ‘Valor social en el turismo de cruceros’ y se finalizará con una perspectiva estratégica sobre pasado presente y futuro de los puertos.
El encuentro se articula en torno a tres ejes estratégicos como son el desafío de la transición energética, donde se analizará la adopción de combustibles limpios en la flota mundial. Este eje abordará de forma crítica la necesidad y oportunidad de las inversiones en infraestructuras, debatiendo si los puertos deben apostar por convertirse en hubs energéticos y por la electrificación de muelles, evaluando el retorno social y ambiental de estos activos frente a la nueva demanda global.
El segundo eje abordará la profundización en la transformación urbana y la creación de distritos de innovación, utilizando el nuevo distrito portuario de Sevilla como referente para entender cómo la integración de usos ciudadanos y la sostenibilidad pueden convivir con la actividad industrial.
Por último, el tercer eje realizará un análisis de los ecosistemas inteligentes y la proyección estratégica internacional, explorando la transición de la Smart City al Smart Port a través de una gestión digital eficiente de los recursos y comparando modelos de éxito en el exterior, bajo una perspectiva que une el legado histórico y la globalización digital.
La Sede Tecnológica de Málaga de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) analiza esta semana los grandes desafíos urbanos, turísticos e industriales en el encuentro El puerto de Málaga en 360º, dirigido por Mª Pilar Fernández-Fígares, de la Fundación Málagaport, y Mª José Andrade y Elvira Maeso, de la Universidad de Málaga (UMA).
Una formación, correspondiente a sus Cursos de Verano, que busca descifrar las complejas relaciones entre la actividad comercial del muelle y la propia vida cotidiana de la capital de la Costa del Sol.
El encuentro se imparte el 29 y 30 de junio y en su presentación han participado el presidente de la Autoridad Portuaria de Málaga, Carlos Rubio, y la directora de la Sede Tecnológica, Concha Travesedo.

La codirectora del curso, la doctora arquitecta Mª José Andrade, avisa sobre la vulnerabilidad de la herencia histórica de los muelles comerciales. «El patrimonio portuario es fácil de perder porque no suele estar protegido; un ejemplo claro de ello es la pérdida de la lonja», manifiesta la investigadora de la UMA.
Para Andrade, el rescate de estas estructuras arquitectónicas resulta vital para la memoria ciudadana y la economía del futuro. «Este patrimonio tiene un papel crucial en la identidad colectiva y significa una relación importante de las personas con la ciudad», explica. En este sentido, defiende que su reutilización adaptativa es la llave para proteger los muelles y «reactivar zonas que son complicadas para vivir o trabajar», ya que estos espacios tradicionales resultan más económicos de alquilar y actúan como imanes para «atraer talento y nuevas tecnologías».
Turismo y habitabilidad urbana
Con respecto al auge de los cruceros, Andrade se muestra clara ante el debate sobre la masificación: «Han venido para quedarse y son beneficiosos siempre y cuando no obstaculicen el funcionamiento de la propia ciudad ni minimicen el resto de las industrias». La especialista aboga por gestionar de forma inteligente esta actividad económica para potenciar otros sectores económicos y «aprovechar la fuerza del turismo para mejorar la calidad de vida urbana» a través de nuevos espacios al aire libre.
Lograr este balance requiere un enfoque integral. El encuentro se titula precisamente El puerto de Málaga en 360º porque, según su directora, la integración puerto-ciudad esconde múltiples capas que abarcan flujos de personas, mercancías o sostenibilidad. «Se requiere un equipo multidisciplinar que trabaje capa por capa. Si se analiza de forma aislada, no se llega a un buen puerto», aclara.

Una interfaz verde para el futuro
Mirando hacia las metas marcadas por la Agenda 2030, la directora señala que el gran examen de las autoridades y operadores es «proteger la horizontalidad y el espacio público del puerto, evitando colmatarlo de construcciones».
Como solución frente al cemento, Andrade apuesta por el modelo denominado «Green Interface», una interfaz urbana mucho más verde diseñada expresamente para que «oxigene la contaminación, aporte sombra y ofrezca un espacio público de calidad para contemplar tanto la actividad portuaria como el frente marítimo y el mar abierto».
La Universidad Internacional de Andalucía ha presentado esta mañana el Curso de Verano “Energías renovables y Huela”, una actividad académica orientada a analizar, desde una perspectiva técnica, aplicada y territorial, los retos y oportunidades que plantea el nuevo modelo energético.
El curso se celebrará en la Sede de La Rábida y contará con la participación de profesorado universitario, profesionales del sector energético, representantes empresariales y especialistas vinculados a distintas tecnologías renovables. La programación abordará cuestiones como el marco energético de Huelva, la energía solar fotovoltaica y termosolar, la valorización de biomasa, el hidrógeno verde, el CO₂ biogénico, la economía circular y los combustibles renovables.
Uno de los objetivos de este curso es ofrecer un espacio de conocimiento, reflexión y divulgación sobre una transformación que ya está incidiendo en la realidad económica, ambiental e industrial de la provincia. En este sentido, el curso plantea la transición energética no solo como un proceso tecnológico, sino también como una oportunidad para la formación, el empleo, la innovación, la competitividad empresarial y el desarrollo sostenible del territorio.
La actividad cuenta con el patrocinio de importantes entidades del sector energético como Magnon Green Energy y Naturgy. Esta colaboración público-privada refuerza la conexión entre universidad, empresa y territorio, y permite incorporar al programa experiencias prácticas vinculadas a proyectos reales.
Durante la presentación, la directora de la sede de La Rábida de la UNIA, María de la O Barroso, ha destacado la apuesta de la institución por ofrecer una programación formativa conectada con las necesidades de la provincia. "Para nosotros es muy importante contribuir al desarrollo del territorio y ofrecer a los vecinos y vecinas de Huelva la oportunidad de participar en cursos de verano que respondan a sus intereses y a los grandes retos de la sociedad", señaló.
La directora ha explicado que el objetivo de esta formación, zque dirige Joaquín Alonso, de la Universidad de Almería, persigue tres grandes objetivos: facilitar una comprensión clara de las distintas tecnologías renovables, reflexionar sobre los retos que plantea la transformación medioambiental y ofrecer ejemplos prácticos de aplicación.
Por su parte, el director de Magnon Green Energy, José Antonio Agüera, ha destacado que Huelva reúne unas condiciones excepcionales para liderar la transformación energética gracias a la combinación de recursos naturales, capacidad de generación renovable, infraestructura portuaria y un sólido tejido industrial.
Agüera ha señalado que el debate sobre las energías renovables ya no pertenece al futuro, sino que forma parte del presente, con proyectos que están transformando la economía y generando un importante impacto social. En este sentido, defendió el papel de la universidad como el espacio idóneo para analizar estos cambios desde el rigor, la objetividad y el conocimiento científico.
Energías renovables y Huelva
El Curso de Verano “Energías renovables y Huelva” combinará sesiones docentes, visitas técnicas y actividades prácticas, con el propósito de acercar al alumnado y a los perfiles profesionales participantes experiencias reales vinculadas al despliegue de las renovables en la provincia. Entre los contenidos previstos se incluyen visitas a instalaciones relacionadas con la energía solar, la biomasa, el hidrógeno verde y la generación eólica, así como sesiones específicas sobre nuevas oportunidades asociadas a la economía circular y a los combustibles renovables.
El curso está dirigido a estudiantes universitarios, profesionales del sector energético y ambiental, responsables públicos, empresas, emprendedores y ciudadanía interesada en el futuro energético de Huelva y su provincia. No se plantea como una formación exclusivamente especializada, sino como una propuesta abierta a todas aquellas personas que quieran comprender mejor los cambios que están configurando el nuevo mapa energético.
La Sede Tecnológica de Málaga de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) continúa con su programación de los Cursos de Verano 2026 con 3 encuentros que se imparten en su segunda semana, del 29 de junio al 3 de julio.
El primero de estos encuentros se celebra el 29 y 30 de junio, El puerto de Málaga en 360º, dirigido por Mª Pilar Fernández-Fígares, de la Fundación Málagaport, y Elvira Maeso y Mª José Andrade, de la Universidad de Málaga (UMA).
Este encuentro pretende ofrecer una visión completa del Puerto de Málaga, desde una perspectiva de 360 grados, conectando operación, estrategia y territorio. De modo que el alumnado pueda comprender su realidad funcional y su papel en la competitividad y la sostenibilidad y pueda interpretar el puerto como una infraestructura clave para la conectividad regional y como actor determinante en la transformación urbana.
Para ello cuenta con la participación de profesionales expertos como Manuel Ballesteros, ingeniero industrial, gerente de ESTIMÁLAGA CPE; Sergi Carulla, arquitecto y paisajista del estudio SCOB; Alejandro Martínez Vagogne, jefe del Departamento de Relaciones Institucionales, Marketing y Promoción Comercial de la Autoridad Portuaria de Málaga, o José Manuel Pagés, director de la Agenda 2030, proyectos y contenidos de la Asociación Internacional de Ciudades y Puertos (AIVP - The worldwide network of port cities).
Los otros dos encuentros son TecnologIA educativa: tendencias e innovaciones para la formación, dirigido por Violeta Cebrián, profesora de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UMA, que se imparte del 1 al 3 de julio; y Adquisición y diseminación de resistencias a los antibióticos. Del ecosistema natural al microbioma humano: situación y retos actuales, cuyo director es Jaime Villaverde, investigador científico del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC), programado el 2 y 3 de julio.
En esta edición la programación de la Sede Tecnológica está compuesta por 5 cursos, un curso y 4 encuentros, que se realizan del 22 de junio al 9 de julio.
Cursos de Verano
La oferta global de los Cursos de Verano de la Internacional de Andalucía en esta edición es de 39 cursos y encuentros, dividida en cuatro grandes bloques temáticos: transformación digital, donde la Inteligencia Artificial (IA) mantiene un papel protagonista, que se analiza desde ámbitos como la educación, la minería, la agroindustria, la logística y la salud; sostenibilidad, sobre todo a través de la transición energética; cultura e identidad y el territorio, con cursos donde se aborda la economía social, los puertos, la agroindustria e, incluso, el rol en Europa.
Tras los cursos de la Sede de Málaga tendrán lugar los de la Sede de La Rábida (Palos de la Frontera), del 7 al 23 de julio, y los de la Sede Antonio Machado (Baeza), del 18 de agosto al 4 de septiembre. A esta oferta se suman por segundo año consecutivo los cursos en Jerez, donde en colaboración con el Ayuntamiento y la Universidad de Cádiz (UCA) se realizarán 4 cursos de verano.
Los Cursos de Verano de la UNIA cuentan, por tercer año, con la colaboración en su programa de becas de la Fundación Unicaja.
La Sede Tecnológica de Málaga de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) ha acogido esta semana el encuentro Biodiversidad marina andaluza: del aula al litoral, dirigido por Antonio Román Muñoz, profesor de la Universidad de Málaga (UMA); una propuesta formativa que ha acercado al alumnado al conocimiento de los ecosistemas marinos, sus principales amenazas y los retos actuales de conservación.
Entre las participantes se encuentran estudiantes universitarias que han hallado en este encuentro una oportunidad para ampliar conocimientos, descubrir nuevas líneas de interés profesional y conocer de primera mano el trabajo que desarrollan investigadores y especialistas en el ámbito de la biología marina.
Lucía Domínguez López, estudiante del Máster de Conservación de la Biodiversidad de la Universidad de Huelva (UHU), explica que su interés por el encuentro surgió tanto por su proximidad a la sede como por su vocación científica. «La biología marina es una de las ramas que siempre me ha atraído», señala.
Durante las sesiones, uno de los aspectos que más le ha sorprendido ha sido el estudio de los invertebrados marinos. «Es algo de lo que no se suele hablar mucho y me ha motivado para interesarme por esa rama», afirma.
La estudiante considera que la experiencia le ha permitido profundizar en cuestiones que ya conocía a través de su formación universitaria. «Ahora tengo más conocimiento al respecto. Aunque ya tenía formación por la carrera, esto te mete más en el tema y te da otra visión sobre lo que ocurre realmente», explica.
Aprender junto a investigadores y profesionales que trabajan directamente sobre el terreno ha sido otro de los aspectos más valorados por Domínguez. «Es un privilegio tener contacto con personas que trabajan mano a mano con la biología marina y sus problemáticas. Es una experiencia muy bonita poder compartir estos días con ellos», añade.
Para resumir su paso por el curso, lo tiene claro: «Ha sido una motivación para mi carrera y mi futuro laboral».

Una visión más amplia del litoral
Por su parte, Marta Delgado Herrera, estudiante de la Universidad de Granada (UGR), decidió matricularse atraída por un programa que reunía diferentes áreas de la biología marina y contaba con especialistas de referencia.
«El programa era muy atractivo, porque tocaba muchas ramas distintas de la biología marina con especialistas de gran nivel», destaca.
Entre los aprendizajes adquiridos, apunta la capacidad del curso para condensar una amplia variedad de contenidos en pocos días. «Me ha sorprendido la gran cantidad de información y nociones sobre biología marina que han conseguido darnos en tan sólo tres días de formación», comenta.
La alumna del encuentro considera que el conocimiento adquirido permite comprender mejor los desafíos ambientales que afectan al litoral andaluz. «Cuanto más conocimiento adquirimos sobre el litoral, conseguimos verlo de una forma más amplia y se perciben mejor las problemáticas que surgen», agrega.
Asimismo, valora especialmente la posibilidad de compartir experiencias con investigadores especializados. «Es una suerte y un privilegio», añade. Para Marta Delgado, el encuentro ha sido «una experiencia muy completa, dinámica e intensa, que combina la parte teórica con las prácticas de campo».
Las dos alumnas coinciden en destacar el valor de este tipo de iniciativas para complementar la formación universitaria y acercar al alumnado a la realidad profesional y científica de la conservación marina, a través del contacto directo con especialistas y del análisis de los desafíos que afrontan los ecosistemas del litoral andaluz.
Las especies exóticas invasoras se han convertido en una de las principales amenazas para la biodiversidad marina andaluza. Así lo advierte Julio de la Rosa, director del Aula del Mar-CEIMAR y coordinador de CEIMAR en la Universidad de Granada (UGR), que participa como ponente en el encuentro Biodiversidad marina andaluza: del aula al litoral de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), en la Sede Tecnológica de Málaga.
El investigador alerta de que los procesos de invasión biológica son cada vez más frecuentes e intensos en el medio marino y de que sus consecuencias van mucho más allá del ámbito ambiental. «Son un problema acuciante y cada vez van a más», explica.
Según De la Rosa, estas especies desplazan a la biodiversidad autóctona y pueden llegar a provocar la desaparición de poblaciones nativas. Además, generan impactos económicos directos sobre actividades estratégicas como la pesca y el turismo, e incluso pueden derivar en temas sanitarios.
«El problema fundamental es que desplazan a la biodiversidad nativa y, al perderla, también perdemos muchas de las funciones ecosistémicas que esas especies suministraban», señala. «De una forma u otra, tendremos que buscar alternativas o incluso pagar por esos servicios».
Más allá de las especies invasoras, el experto subraya que la conservación de la biodiversidad marina constituye uno de los grandes desafíos ambientales de nuestro tiempo. A pesar de los avances científicos, admite que todavía se conoce sólo una pequeña parte de la riqueza biológica que albergan los océanos.
«Falta mucho conocimiento sobre determinados grupos de organismos. Apenas conocemos una ínfima parte de toda la biodiversidad marina existente y continúan descubriéndose nuevos ecosistemas de enorme importancia ecológica», afirma.
A esta falta de conocimiento se suman amenazas derivadas del cambio global, la contaminación, la destrucción de hábitats costeros y la creciente presión humana sobre el litoral.
Un patrimonio que sostiene nuestra vida cotidiana
De la Rosa recuerda que la biodiversidad marina está mucho más presente en nuestra vida diaria de lo que suele percibirse. Numerosos alimentos, cosméticos y productos de uso cotidiano contienen compuestos obtenidos a partir de organismos marinos.
Además, ecosistemas como las praderas de fanerógamas marinas, los bosques de algas o las comunidades de peces desempeñan funciones esenciales para mantener el equilibrio ecológico y proporcionar servicios de los que depende el bienestar humano.
«La conservación de estas comunidades permite mantener servicios ecosistémicos fundamentales. Si perdemos biodiversidad, perderemos también muchos de los beneficios que recibimos actualmente», añade.

Despertar nuevas vocaciones científicas
Uno de los objetivos del encuentro es acercar esta realidad al alumnado y despertar vocaciones profesionales ligadas al estudio y la conservación del medio marino.
«Queremos que cada participante descubra algún grupo de organismos o alguna línea de trabajo que le resulte especialmente atractiva y que pueda desarrollar profesionalmente en el futuro», indica.
El investigador destaca que existe una creciente necesidad de especialistas capaces de estudiar grupos poco conocidos, pero fundamentales para evaluar el estado ecológico de las aguas litorales y oceánicas.
Formación práctica para conocer el mar
Además de participar en este encuentro, De la Rosa dirigirá el próximo mes de julio la microcredencial Técnicas de Buceo Científico para el seguimiento de la biodiversidad marina, una propuesta que combinará formación teórica y práctica en el litoral granadino y cuyo plazo de matrícula estará abierto hasta el 30 de junio de 2026.
La iniciativa busca cubrir una carencia habitual en la formación de los futuros biólogos marinos, centrada con frecuencia en los contenidos teóricos.
«Vamos a enseñar cómo se planifican los muestreos, cómo se desarrollan los trabajos de campo y qué herramientas se utilizan para estudiar estos organismos. Es una formación clave para quienes quieran dedicarse profesionalmente a la investigación marina», concluye.
El cambio climático ya está transformando la biodiversidad marina andaluza. El aumento de la temperatura de las aguas está modificando la distribución de numerosas especies y favoreciendo la llegada de organismos procedentes de otras latitudes, una realidad que ya puede observarse en distintos puntos del litoral andaluz.
Así lo explica Antonio Román Muñoz, profesor titular del Departamento de Biología Animal de la Universidad de Málaga (UMA) y director del encuentro Biodiversidad marina andaluza: del aula al litoral, que se celebra en la Sede Tecnológica de Málaga de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en la programación de los Cursos de Verano.
«Es más necesario que nunca conocer el valor actual de nuestros ecosistemas marinos para poder detectar e interpretar los cambios que se están produciendo», señala el investigador.
Especies africanas en las costas andaluzas
Entre las transformaciones más evidentes destaca el desplazamiento de especies hacia nuevas áreas geográficas como consecuencia del calentamiento de las aguas.
«Cada vez son más frecuentes especies típicamente africanas que se ven en nuestras costas», manifiesta el director del encuentro. Según indica, el incremento de las temperaturas está favoreciendo cambios naturales en la distribución de la biodiversidad marina y permitiendo que especies procedentes de otras regiones encuentren condiciones favorables para establecerse en el litoral andaluz.
Estos procesos pueden provocar alteraciones importantes en el funcionamiento de los ecosistemas marinos y modificar el equilibrio ecológico de espacios que ya están sometidos a múltiples presiones ambientales.
La necesidad de conocer mejor el mar
Las invasiones biológicas representan otro de los grandes desafíos para la conservación del medio marino. «Aunque tradicionalmente han pasado desapercibidas para gran parte de la sociedad, cada vez tienen una mayor presencia en el debate científico y aparecen con frecuencia en los medios de comunicación», recuerda el investigador.
«Las invasiones biológicas provocan cambios de envergadura», afirma. «Y se están produciendo en un momento en el que aún no conocemos en profundidad muchos de los ecosistemas de los que disponemos».
Por ello, considera esencial avanzar en la generación de conocimiento científico y disponer de sistemas de referencia que permitan evaluar con precisión los cambios que se están produciendo.
«Los cambios que se están produciendo requieren que tengamos estaciones de referencia para poder, en un futuro, restaurar los ecosistemas que están viéndose modificados y alterados, en algunos casos de un modo bastante severo», apostilla.
Una demanda creciente de especialistas
El encuentro Biodiversidad marina andaluza: del aula al litoral alcanza este año su tercera edición y ha vuelto a completar todas sus plazas. Para su responsable, esta respuesta confirma el creciente interés por una realidad que, pese a su enorme importancia ambiental y económica, sigue siendo poco conocida por gran parte de la sociedad.
«El medio marino es difícil de conocer, de estudiar y de comprender, pero cada vez existe una mayor conciencia sobre la necesidad de protegerlo», subraya.
En este contexto, el investigador destaca además la creciente demanda de profesionales especializados en biodiversidad marina, conservación y gestión de ecosistemas costeros.
«Necesitamos especialistas que generen la información necesaria para desarrollar una gestión lo más adecuada posible y que, en última instancia, contribuya a proteger nuestro litoral», concluye.
El encuentro reúne en Málaga a investigadores y profesionales especializados en biodiversidad, conservación y gestión marina para analizar algunos de los principales retos que afrontan las costas andaluzas en un escenario marcado por el cambio climático, las invasiones biológicas y las transformaciones ambientales globales.