

Antonio Ramos: «El objetivo de las ciudades ya no debe ser traer más turistas, sino mejores turistas»
El catedrático de la UCA aboga por basar la gestión en el análisis de datos para controlar la demanda y garantizar la convivencia vecinal frente a la saturación masiva
El modelo de gestión turística debe evolucionar de manera urgente desde la mera promoción masiva a una estrategia basada en la inteligencia territorial y el análisis de datos. Así lo ha afirmado Antonio Rafael Ramos, catedrático de Organización de Empresas de la Universidad de Cádiz (UCA) y director del encuentro Gestión inteligente de destinos turísticos: estrategia, innovación y sostenibilidad en Jerez y la provincia de Cádiz, que se celebra esta semana en Jerez de la Frontera dentro de la programación de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), organizados en colaboración con el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera y la UCA.
Ramos remarca que la prioridad de los municipios no debe ser la acumulación cuantitativa de visitantes, sino el impacto real y el valor que generan en la economía y la sociedad local. «La clave está en tener bien claro que el objetivo no es traer más turistas, sino traer mejores turistas. Ya está calando el mensaje de que es mejor atraer visitantes que aporten valor, que pernocten en establecimientos de alojamiento reglados, gasten en restaurantes y comercios locales, y no tanto en supermercados», explica el especialista.
En este sentido, el director del encuentro advierte sobre los severos riesgos que implica planificar por intuición y buscar la batida constante de récords de llegada. A su juicio, «todos los destinos que hoy sufren manifestaciones en las calles en contra del turismo celebraban récords de visitantes hace muy poco». Un problema estructural que se produce porque «sólo se han medido variables de entrada, gasto o estancia media, sin valorar otros factores como el consumo de recursos limitados, los problemas de movilidad o los ruidos que molestan a los vecinos, al no haber detectado los problemas a tiempo».
Revolución de la IA y gobernanza compartida
Además, el catedrático de la UCA analiza la profunda transformación que la digitalización y la inteligencia artificial (IA) están provocando en la conducta de los viajeros y en la operativa de las empresas. «Los viajeros ya no buscan recomendaciones donde lo hacían antes, sino que piden a aplicaciones de IA itinerarios o recomendaciones de bares y restaurantes. Las empresas que no estén en esos algoritmos no van a existir», asevera Ramos, quien defiende el uso de la IA como un instrumento indispensable para que las administraciones puedan procesar el volumen de información del sector.
Frente al reto de conciliar las pretensiones de los sectores empresariales y las necesidades ciudadanas, el investigador sitúa a la gobernanza y a la colaboración público-privada en el centro de los Destinos Turísticos Inteligentes al mismo nivel que la tecnología, la accesibilidad y la sostenibilidad multidimensional (económica, social y medioambiental).
«Es crucial que tanto gestores públicos como empresarios, técnicos y profesionales se formen en herramientas de innovación, convirtiendo los datos en conocimiento útil para tomar decisiones adecuadas. Cursos como este en la UNIA permiten trasladar todas estas herramientas y conocimientos a la sociedad», concluye Ramos, citando medidas pioneras aplicadas en el sector, como las redes de sensores de consumo de agua en grandes cadenas hoteleras o la monitorización de la movilidad por parte de los ayuntamientos.

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