Bioestimulantes agrícolas: qué son, tipos y para qué sirven
Los bioestimulantes agrícolas se utilizan para favorecer determinados procesos naturales relacionados con la nutrición y el desarrollo de las plantas. A diferencia de los fertilizantes, su función principal no es aportar nutrientes, sino mejorar procesos como su aprovechamiento, la respuesta frente a determinadas situaciones de estrés abiótico o algunas características de calidad del cultivo.
Dentro de este grupo encontramos productos de composición muy diversa, desde extractos de algas y sustancias húmicas hasta preparados con aminoácidos o microorganismos beneficiosos. Sus efectos dependen del tipo de producto, el cultivo, las condiciones ambientales y la forma de aplicación, por lo que no deben entenderse como soluciones universales ni como sustitutos de una adecuada nutrición y manejo del cultivo.







