La UNIA celebra en la Sede Antonio Machado de Baeza las I Jornadas doctorales sobre tecnología educativa
La Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) celebra en la Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén) las I Jornadas doctorales sobre tecnología educativa, organizadas a través del Centro Especializado de Apoyo a la Investigación (CEAI-UNIA), en colaboración con la Universidad de Málaga (UMA).
Estas jornadas se están celebrando el 11 y 12 de junio y tienen como finalidad promover la conexión entre innovación e impacto social en la investigación doctoral, es decir que son una iniciativa estratégica para fortalecer el ecosistema investigador en tecnología educativa, alineando formación doctoral, innovación y transferencia.
Se abordan temas como la personalización del aprendizaje, la inclusión, la evaluación, o el uso ético de la Inteligencia Artificial (IA).

El vicerrector de Innovación Educativa y Campus Virtual de la UNIA, Julio Ruiz, explica que «estas jornadas son la primera piedra que ponemos para establecer un encuentro entre los doctorandos que están participando en este programa de doctorado, que lleva ya un par de ediciones. Esperamos, añade, que sea un lugar de encuentro para todos el profesorado joven y novel que está egresando en el Máster en Tecnología y que luego quiere hacer este doctorado».
Por último, afirma que las jornadas «están sirviendo también para poner de manifiesto aquellas demandas y aquellas inquietudes que tienen tanto los doctorandos como los directores de tesis en temas relacionados con la IA generativa, el uso ético y crítico de la misma a la hora de elaborar tesis y publicaciones científicas».
Para ello, cuentan con la participación de expertos como Ana María Ortiz, Mercedes Llorent, Miriam Agreda y Leticia Brea, de la Universidad de Jaén (UJA); Ángel María Delgado, de la Universidad Pablo de Olavide (UPO); Julio Cabero, Mª Carmen Llorente, Julio Barroso y Antonio Palacios, de la Universidad de Sevilla (US); Violeta Cebrián, Sergio Ruiz e Inmaculada Martín, de la UMA; Francisco Hinojo, José María Romero, Juan José Victoria y Juan Manuel Trujillo, de la Universidad de Granada (UGR), y Verónica Marín, de la Universidad de Córdoba (UCO). Por parte de la UNIA participan, además del vicerrector de Innovación Educativa y Campus Virtual, el director de Secretariado de Enseñanzas en línea y Profesorado, Ernesto Colomo, y la directora de Secretariado de la Sede Antonio Machado, Juana Ortega.
Durante 2 días, la Sede Antonio Machado de la Internacional de Andalucía se convierte en un punto de encuentro para la reflexión y transferencia, en el que se fomenta el intercambio, la formación avanzada y la proyección de la investigación doctoral en tecnología educativa, promoviendo su impacto académico, social y profesional.
,Normativa
En este apartado se ofrece una base de datos que aglutina toda la normativa que afecta a la Universidad y a los distintos colectivos que la componen según temática.
La estructura de este apartado se ha articulado a través de tres grandes bloques:
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El primero, recoge una enumeración de las principales normas estatales y autonómicas que son de aplicación a la UNIA y a sus alumnos.
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El segundo contempla una recopilación de las principales normas internas, aprobadas por la UNIA en el ámbito de su autonomía universitaria.
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Un tercer apartado dedicado a las normas en preparación y que busca facilitar la participación de toda la comunidad universitaria, mejorando nuestra técnica legislativa.
La terapia con células CAR-T es uno de los avances más destacados en el tratamiento del cáncer en los últimos años. Frente a tratamientos clásicos como la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia, la investigación oncológica ha incorporado terapias cada vez más dirigidas. Entre ellas, la inmunoterapia ha abierto una vía especialmente relevante: aprovechar la capacidad del sistema inmunitario para reconocer y combatir células tumorales.
Las células CAR-T representan una de las aplicaciones más innovadoras de esta estrategia. Se basan en modificar linfocitos T mediante ingeniería genética para que puedan identificar señales específicas en células cancerosas y activar una respuesta contra ellas.
Su desarrollo muestra cómo la biotecnología, la inmunología y la medicina personalizada están abriendo nuevas posibilidades en el tratamiento y la investigación del cáncer.
¿Qué son las células CAR-T?
Las células CAR-T son linfocitos T modificados para reconocer y atacar células cancerosas. El término CAR-T procede de chimeric antigen receptor T cell, que puede traducirse como célula T con receptor antigénico quimérico. En la práctica, significa que al linfocito T se le incorpora un receptor diseñado en laboratorio para reforzar su capacidad de reconocimiento frente a determinadas células tumorales.
Los linfocitos T forman parte del sistema inmunitario y actúan como una de sus principales líneas de defensa: ayudan a identificar células anómalas, infectadas o extrañas para que el organismo pueda eliminarlas.
¿Por qué es necesario modificar el linfocito T?
Las células cancerosas pueden presentar señales específicas en su superficie. Algunas de esas señales se llaman antígenos y pueden servir para que el sistema inmunitario las reconozca.
El problema es que, en algunos casos, los linfocitos T no identifican bien esas señales o no consiguen activar una respuesta suficiente contra el tumor. La terapia CAR-T busca mejorar esa capacidad: modifica el linfocito T para que incorpore un receptor CAR, preparado para reconocer un antígeno concreto de la célula cancerosa.
De esta forma, la célula CAR-T no actúa de manera general, sino dirigida. Está diseñada para reconocer una señal específica del tumor y activar una respuesta frente a las células que presentan esa señal.
Por eso, las células CAR-T no son un medicamento convencional. Son células vivas modificadas mediante ingeniería genética para actuar frente a una señal tumoral concreta. En pocas palabras, una célula CAR-T es un linfocito T reprogramado para reconocer mejor el cáncer y responder frente a él.
¿Cómo funciona el tratamiento con células CAR-T contra el cáncer?
El tratamiento con células CAR-T no consiste en administrar una molécula ya preparada, como ocurre con muchos fármacos convencionales. Su base es diferente: parte de células del propio sistema inmunitario del paciente, que se extraen, se modifican en el laboratorio y se reintroducen en el organismo para que puedan reconocer mejor determinadas células tumorales.
Por eso se habla a menudo de una terapia celular “viva”. Las células no actúan solo como un vehículo, sino como el elemento activo del tratamiento. Una vez modificadas, las células CAR-T incorporan un receptor diseñado para identificar una señal concreta en la superficie de las células cancerosas y activar una respuesta inmunitaria frente a ellas.
Por ello, el tratamiento con células CAR-T requiere un proceso coordinado en varias fases, que combina trabajo clínico y desarrollo biotecnológico especializado.
Máster en Biotecnología Avanzada

Extracción de linfocitos T del paciente
El primer paso consiste en obtener linfocitos T del paciente. Estas células forman parte del sistema inmunitario y son esenciales para reconocer y eliminar células anómalas, por lo que se utilizan como punto de partida del tratamiento.
Para conseguirlas, se extrae una muestra de sangre y se separan los linfocitos T del resto de componentes sanguíneos. A partir de ese momento, las células seleccionadas pasan a un proceso de preparación en laboratorio, donde serán modificadas para incorporar el receptor CAR.
Modificación genética de los linfocitos T
Una vez separados, los linfocitos T se modifican en el laboratorio mediante técnicas de ingeniería genética. El objetivo es que estas células incorporen el receptor CAR, una estructura diseñada para reconocer una señal concreta presente en determinadas células cancerosas.
Para introducir esa información genética en el linfocito T, se suelen utilizar vectores, como virus inactivados, que actúan como vehículo para llevar las instrucciones necesarias hasta la célula. De este modo, el linfocito T empieza a producir el receptor CAR en su superficie.
Esta modificación es la que transforma un linfocito T convencional en una célula CAR-T. A partir de ese momento, la célula conserva su capacidad inmunitaria, pero cuenta con una herramienta adicional para identificar mejor a las células tumorales frente a las que ha sido diseñada.
Expansión de las células CAR-T en laboratorio
Después de la modificación genética, las células CAR-T se cultivan en el laboratorio para aumentar su número. Este paso es necesario porque el tratamiento requiere una cantidad suficiente de células modificadas para que puedan ejercer su acción una vez administradas al paciente.
Durante esta fase, las células se mantienen en condiciones controladas y se estimula su multiplicación. El objetivo es obtener una población amplia de linfocitos T que ya expresan el receptor CAR y que, por tanto, están preparados para reconocer la señal tumoral frente a la que han sido diseñados.
Antes de su administración, estas células pasan por controles específicos para comprobar que cumplen los requisitos necesarios de calidad, viabilidad y seguridad. Así, la expansión en laboratorio no solo permite multiplicar las células CAR-T, sino también preparar un producto celular adecuado para su uso terapéutico.
Quimioterapia linfodepletora antes de la infusión
Antes de administrar las células CAR-T, el paciente suele recibir un tratamiento previo de quimioterapia linfodepletora. Su objetivo no es actuar directamente como tratamiento principal contra el cáncer, sino preparar el organismo para favorecer la actividad de las células modificadas.
Esta quimioterapia reduce temporalmente parte de los linfocitos presentes en el cuerpo. De este modo, se crea un entorno más favorable para que las células CAR-T puedan expandirse, mantenerse activas y ejercer su función una vez introducidas en el paciente.
Aunque es una fase previa, resulta importante dentro del proceso. La terapia CAR-T no depende solo de la modificación de las células en el laboratorio, sino también de que el organismo esté preparado para recibirlas y permitir que desarrollen su acción antitumoral.
Administración de las células CAR-T
Una vez preparadas y tras la fase previa de acondicionamiento, las células CAR-T se administran de nuevo al paciente mediante una infusión intravenosa. En ese momento, las células modificadas vuelven al organismo con el receptor CAR incorporado en su superficie.
A partir de la infusión, las células CAR-T pueden circular por el cuerpo, reconocer las células cancerosas que presentan el antígeno frente al que han sido diseñadas y activar una respuesta inmunitaria contra ellas.
Esta fase requiere control clínico especializado, ya que la actividad de las células CAR-T puede producir una respuesta intensa del sistema inmunitario. Por eso, después de la administración, el paciente debe permanecer bajo seguimiento para valorar la evolución del tratamiento y detectar posibles efectos secundarios.
Reconocimiento y ataque de las células cancerosas
Tras la infusión, las células CAR-T circulan por el organismo y buscan las células que presentan el antígeno para el que han sido diseñadas. Cuando el receptor CAR reconoce esa señal en la superficie de una célula cancerosa, la célula CAR-T se activa.
A partir de esa activación, el linfocito T modificado puede atacar la célula tumoral y contribuir a su destrucción. Al mismo tiempo, las células CAR-T pueden multiplicarse dentro del organismo, lo que ayuda a ampliar la respuesta inmunitaria frente al cáncer.
Este mecanismo explica por qué la terapia CAR-T se considera un tratamiento dirigido: no actúa de forma indiscriminada, sino que se orienta hacia células que presentan una señal concreta. Aun así, esta respuesta debe controlarse de cerca, porque una activación intensa del sistema inmunitario también puede provocar efectos secundarios relevantes.
Para qué tipos de cáncer se usa la terapia celular CAR-T
La terapia celular CAR-T se ha desarrollado principalmente en cánceres hematológicos, es decir, enfermedades que afectan a la sangre, la médula ósea o el sistema linfático.
En este grupo se incluyen algunos tipos de leucemia, linfoma y mieloma múltiple, donde la investigación ha avanzado gracias a la identificación de antígenos que pueden ser reconocidos por receptores CAR diseñados en laboratorio.
- Terapia CAR-T en linfoma: se ha estudiado y aplicado en linfomas avanzados, especialmente en linfomas de células B. En estos casos, muchas terapias CAR-T se han diseñado para reconocer antígenos presentes en este tipo de células tumorales, como CD19.
- Terapia CAR-T en leucemia: una de sus aplicaciones más relevantes se encuentra en la leucemia linfoblástica aguda, especialmente en pacientes que han recaído o no han respondido a tratamientos previos. En los estudios recogidos por Franceschi, las terapias dirigidas contra CD19 mostraron respuestas destacadas en pacientes jóvenes con esta enfermedad.
- Terapia CAR-T en mieloma múltiple: también se han investigado terapias CAR-T dirigidas frente a antígenos asociados al mieloma múltiple, como BCMA. Según el artículo de Franceschi, en ensayos clínicos preliminares con pacientes con mieloma múltiple avanzado se observaron remisiones completas en más de la mitad de los casos estudiados.
En el caso de los tumores sólidos, la aplicación de la terapia CAR-T sigue presentando mayores dificultades, lo que supone uno de los principales retos futuros en el desarrollo de esta tecnología.
Posibles efectos secundarios de la terapia CAR-T
Aunque la terapia CAR-T ha mostrado resultados relevantes en determinados cánceres hematológicos, también puede producir efectos secundarios importantes. Esto se debe a que no es un tratamiento pasivo: las células modificadas pueden activarse, multiplicarse y desencadenar una respuesta inmunitaria intensa dentro del organismo.
Por este motivo, la administración de células CAR-T requiere seguimiento clínico especializado. Algunos efectos adversos pueden aparecer en los primeros días tras la infusión, mientras que otros pueden prolongarse o detectarse durante el seguimiento posterior.
Entre los efectos secundarios más relevantes se encuentran:
Síndrome de liberación de citocinas
Es uno de los efectos adversos más característicos de la terapia CAR-T. Se produce cuando la activación de las células inmunitarias libera grandes cantidades de citocinas, moléculas que participan en la comunicación del sistema inmunitario. En los casos más graves, puede afectar al funcionamiento de distintos órganos.
Puede manifestarse con síntomas como:
- Fiebre alta.
- Cansancio intenso.
- Malestar general.
- Dolor muscular.
- Dolor de cabeza.
- Náuseas.
- Bajada de la presión arterial.
- Dificultad para respirar.
Neurotoxicidad o ICANS
Algunas personas pueden presentar alteraciones neurológicas después del tratamiento. La intensidad puede variar y requiere vigilancia estrecha, especialmente en los días posteriores a la infusión.
Puede manifestarse con síntomas como:
- Dolor de cabeza.
- Confusión o desorientación.
- Dificultad para hablar o comprender.
- Temblores.
- Somnolencia.
- Disminución del nivel de conciencia.
- Convulsiones.
Aplasia de células B
En algunas terapias CAR-T dirigidas contra CD19, las células modificadas pueden destruir también linfocitos B normales, ya que estos expresan el mismo antígeno que algunas células tumorales. Esto puede reducir la producción de anticuerpos y aumentar la vulnerabilidad frente a infecciones, por lo que algunos pacientes pueden necesitar tratamiento de apoyo con inmunoglobulinas.
Puede manifestarse de forma indirecta a través de:
- Infecciones recurrentes.
- Infecciones respiratorias.
- Fiebre asociada a procesos infecciosos.
- Mayor dificultad para responder frente a algunos patógenos.
- Necesidad de seguimiento de los niveles de inmunoglobulinas.
Infecciones
La terapia CAR-T y los tratamientos previos que la acompañan pueden debilitar temporalmente las defensas. Esto puede aumentar el riesgo de infecciones, especialmente en pacientes con recuentos bajos de células sanguíneas o con una recuperación inmunitaria más lenta.
Pueden aparecer señales como:
- Fiebre.
- Malestar intenso.
- Debilidad.
- Escalofríos.
- Síntomas compatibles con infección que requieran valoración médica.
Alteraciones en las células sanguíneas
Algunos pacientes pueden presentar disminución de glóbulos blancos, glóbulos rojos o plaquetas. Estas alteraciones pueden favorecer distintas complicaciones.
Pueden asociarse a:
- Mayor riesgo de infecciones.
- Cansancio.
- Anemia.
- Sangrados.
- Aparición de hematomas.
Síntomas digestivos
También se han descrito efectos gastrointestinales, que deben valorarse dentro del seguimiento clínico, especialmente si aparecen junto con fiebre, debilidad intensa u otros signos de inflamación sistémica.
Pueden incluir:
- Náuseas.
- Vómitos.
- Diarrea.
En conjunto, estos efectos secundarios explican por qué la terapia CAR-T debe administrarse en entornos especializados y con equipos preparados para detectar y tratar complicaciones de forma precoz.
Su potencial terapéutico es importante, pero también lo es el control de los riesgos asociados a una activación intensa del sistema inmunitario.
El futuro de las terapias CAR-T
Aunque las terapias CAR-T han avanzado sobre todo en cánceres hematológicos, su desarrollo sigue abierto. La investigación actual busca ampliar sus aplicaciones, mejorar su seguridad y superar algunos retos, como la recaída por pérdida del antígeno reconocido o la dificultad de aplicar esta estrategia en tumores sólidos.
Investigación de CAR-T en tumores sólidos
Uno de los principales desafíos es trasladar los resultados obtenidos en leucemias, linfomas y mieloma múltiple a tumores sólidos. En estos casos, la respuesta es más compleja y todavía se están estudiando formas de mejorar la eficacia y reducir posibles toxicidades.
Una de las líneas investigadas dentro de los tumores sólidos es el cáncer de mama HER2+. Los estudios se centran en diseñar células CAR-T capaces de reconocer HER2, pero con especial atención a la seguridad, ya que esta proteína también puede estar presente en tejidos sanos.
Nuevas dianas terapéuticas
Otra línea de futuro es identificar nuevos antígenos tumorales. Esto permitiría diseñar terapias CAR-T frente a señales distintas a las ya utilizadas, como CD19, y reducir el riesgo de recaída cuando las células tumorales dejan de expresar el antígeno inicial.
CAR-T alogénicas o universales
También se investiga el desarrollo de células CAR-T procedentes de donantes sanos. Este enfoque podría facilitar tratamientos preparados con antelación, aunque todavía plantea retos relacionados con la seguridad, la compatibilidad inmunológica y el control de la respuesta.
En conjunto, el futuro de las terapias CAR-T pasa por ampliar sus aplicaciones, mejorar su seguridad y hacerlas más precisas frente a distintos tipos de cáncer. Su evolución muestra cómo la biotecnología está abriendo nuevas posibilidades en la investigación y el tratamiento oncológico.
Referencias
Franceschi, J. L. (2017). Terapia celular con linfocitos CAR-T: una droga viviente. Revista Médica de Panamá, 37(2). Disponible en: https://access.revistamedica.org/index.php/rmdp/article/view/461
Cuenca, J. A., Schettino, M. G., Vera, K. E., & Tamariz, L. E. (2022). Terapia de células T con receptores de antígenos quiméricos: revisión de la literatura. Gaceta Mexicana de Oncología, 21(1), 17-25. https://doi.org/10.24875/j.gamo.21000181
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Brudno, J. N., & Kochenderfer, J. N. (2024). Current understanding and management of CAR T cell-associated toxicities. Nature Reviews Clinical Oncology, 21, 501-521. https://doi.org/10.1038/s41571-024-00903-0
Maude, S. L., Laetsch, T. W., Buechner, J., Rives, S., Boyer, M., Bittencourt, H., Bader, P., Verneris, M. R., Stefanski, H. E., Myers, G. D., et al. (2018). Tisagenlecleucel in Children and Young Adults with B-Cell Lymphoblastic Leukemia. New England Journal of Medicine, 378, 439-448. https://doi.org/10.1056/NEJMoa1709866
Schuster, S. J., Bishop, M. R., Tam, C. S., Waller, E. K., Borchmann, P., McGuirk, J. P., Jäger, U., Jaglowski, S., Andreadis, C., Westin, J. R., et al. (2019). Tisagenlecleucel in Adult Relapsed or Refractory Diffuse Large B-Cell Lymphoma. New England Journal of Medicine, 380, 45-56. https://doi.org/10.1056/NEJMoa1804980
Neelapu, S. S., Locke, F. L., Bartlett, N. L., Lekakis, L. J., Miklos, D. B., Jacobson, C. A., Braunschweig, I., Oluwole, O. O., Siddiqi, T., Lin, Y., et al. (2017). Axicabtagene Ciloleucel CAR T-Cell Therapy in Refractory Large B-Cell Lymphoma. New England Journal of Medicine, 377, 2531-2544. https://doi.org/10.1056/NEJMoa1707447
Berdeja, J. G., Madduri, D., Usmani, S. Z., Jakubowiak, A., Agha, M., Cohen, A. D., Stewart, A. K., Hari, P., Htut, M., Lesokhin, A., et al. (2021). Ciltacabtagene autoleucel, a B-cell maturation antigen-directed chimeric antigen receptor T-cell therapy in patients with relapsed or refractory multiple myeloma. The Lancet, 398(10297), 314-324. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(21)00933-8
Marzal Martí, B. (2023). Receptor antigénico quimérico en linfocitos T para el tratamiento del cáncer de mama HER2+ [Tesis doctoral, Universitat de Barcelona]. Disponible en: https://hdl.handle.net/2445/210822
Hospital Clínic Barcelona. (2023). ¿Cómo se hace la terapia CART? Disponible en: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/pruebas-y-procedimientos/inmunoterapia/como-se-hace-la-terapia-cart
Preguntas frecuentes
- ¿Qué tan eficaz es el tratamiento con células CAR T?
La eficacia varía según el cáncer y la terapia utilizada. En el ensayo ELIANA, con tisagenlecleucel en leucemia linfoblástica aguda B, se comunicó una remisión global del 82%; en linfoma B grande, los ensayos JULIET y ZUMA-1 notificaron respuestas globales del 52% y 83%, respectivamente; y en mieloma múltiple, CARTITUDE-1 comunicó una respuesta global del 97%.
Cabe recalcar que estas cifras proceden de ensayos concretos y no se aplican por igual a todos los pacientes.
- ¿Es posible recibir terapia con células T CAR más de una vez?
Puede ser posible en algunos casos, pero depende de la evolución de la enfermedad, la respuesta al primer tratamiento, los efectos secundarios y si las células tumorales siguen presentando el antígeno frente al que actúa la terapia.
- ¿Es lo mismo CAR-T que inmunoterapia?
No exactamente. La terapia CAR-T es un tipo de inmunoterapia, porque utiliza células del sistema inmunitario para combatir el cáncer. También se considera una terapia celular, ya que emplea células vivas modificadas como parte activa del tratamiento.
- ¿Cuánto dura el tratamiento de CAR-T?
Según tratamientos realizados en hospitales del grupo Clínic Barcelona, la duración depende del tipo de CAR-T, la respuesta del paciente y el centro en el que se realice. La recolección de células T puede durar entre 4 y 6 horas, mientras que la infusión suele realizarse en unos 15-30 minutos.
Sin embargo, el proceso completo es más largo: la modificación genética puede requerir varias semanas y la recuperación posterior puede prolongarse durante semanas o incluso meses.
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,La Universidad Internacional de Andalucía, en su Sede de La Rábida, acoge los días 4 y 5 de junio el V Foro Iberoamericano de Migración y Desarrollo. Presidido por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, esta cita centra el diálogo en las políticas de movilidad humana como elemento clave de la gobernanza regional, así como para la integración social y económica de la ciudadanía.
El Foro, que se engloba dentro de los trabajos preparatorios de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, está organizado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones junto con la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), con el apoyo en el territorio de la Subdelegación del Gobierno en Huelva, la Diputación Provincial de Huelva y la UNIA.
Tras los avances logrados desde el Compromiso de Montevideo de 2006, el Foro de Migración y Desarrollo revisará 20 años después los progresos alcanzados, identificará desafíos y oportunidades comunes y formulará orientaciones que refuercen la cooperación entre los países participantes, con el fin de consolidar una agenda iberoamericana compartida basada en la confianza y el respeto mutuo.
Para ello, la conferencia cuenta con delegaciones de 22 países (Andorra, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay, Venezuela). Asimismo, asisten representantes de organizaciones internacionales como la Unión Europea, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o la Organización Internacional para las Migraciones (OIM); así como representantes de la sociedad civil que trabajan en el día a día con las personas migrantes que viven y trabajan en España.
Con la celebración de este foro, es la tercera cita internacional que la Sede de La Rábida acoge este año. La primera tuvo lugar el pasado 6 de marzo, con la Cumbre Hispano-Lusa, en la que participaron el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el primer ministro de Portugal, Luis Montenegro. Además, los pasados 5 a 7 de mayo, tuvo lugar el III Encuentro Iberoamericano La Rábida, con la presencia de sesenta líderes institucionales del ámbito universitario y de la administración pública de nueve países.
,La Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) se suma a la celebración del Día Internacional de los Océanos con la proyección en su Sede Tecnológica de Málaga del documental Océanos, con David Attenborough.
Esta actividad, organizada por la Cátedra UNIA-UICN de Conservación de la Naturaleza, se celebra el próximo lunes, 8 de junio, a las 17.00 horas, en la Sede de El Puerto de la UNIA.
Se ha organizado en formato cinefórum, es decir, que tras la proyección del documental tendrá lugar un coloquio, moderado por Julio de la Rosa, del Aula del Mar CEI de la Universidad de Granada (UGR), en el que participan Nieves Cruz, de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente; Pilar Marín, de la UICN-Med; Jesús Bellido, del Comité Español de la UICN, y Raquel Sánchez de Pedro, de Todobarro Soluciones SL.
El objetivo de la misma es generar un espacio de encuentro, análisis y diálogo en torno a la protección de los océanos y la sostenibilidad ambiental.

El flamenco es una manifestación cultural profundamente vinculada a la música, la expresión corporal y la transmisión oral. Su presencia en la cultura española, especialmente en Andalucía, lo ha convertido en una de las tradiciones artísticas más reconocidas dentro y fuera del país.
Cuando se habla del flamenco como patrimonio de la humanidad, no se alude únicamente a su valor artístico. También se reconoce su dimensión social, su capacidad para transmitir identidad colectiva y su continuidad como práctica viva. El cante, el baile y el toque forman parte de una expresión compartida que ha mantenido su vigencia a través de comunidades, espacios de aprendizaje y formas de interpretación transmitidas entre generaciones.
Qué es el flamenco
El flamenco es una expresión artística que combina música vocal, danza y acompañamiento instrumental. Sus tres elementos principales son el cante, el baile y el toque, que juntos conforman una manifestación cultural reconocida por su intensidad expresiva y por su capacidad para transmitir emociones, identidad y memoria colectiva.
Aunque suele asociarse principalmente con Andalucía, el flamenco es una tradición compleja, vinculada también a procesos históricos de mestizaje cultural en el sur de la península ibérica. Su valor no reside solo en su dimensión artística, sino también en la forma en que ha sido practicado, transmitido y compartido por distintas comunidades a lo largo del tiempo.
Cuál es el origen del flamenco
El origen del flamenco no puede explicarse a partir de una sola raíz cultural ni situarse en una fecha exacta. Se trata de una expresión artística formada de manera progresiva en el sur de la península ibérica, especialmente en Andalucía, a partir del contacto entre distintas tradiciones musicales, sociales y populares.
Entre esas influencias ocupa un lugar esencial la cultura gitana. El pueblo gitano, de origen romaní, llegó a la península tras un largo proceso migratorio iniciado siglos atrás en el noroeste de la India.
En Andalucía, esa herencia se mezcló con otros elementos culturales presentes en el territorio, como las tradiciones andalusíes, sefardíes, castellanas y populares. De ese mestizaje surgió una forma propia de cantar, bailar y acompañar musicalmente, que fue consolidándose con el tiempo hasta convertirse en una de las expresiones culturales más reconocidas de España.
Las primeras referencias documentadas se sitúan en torno al siglo XVIII, en contextos de reuniones, fiestas y espacios populares. Con el tiempo, el flamenco pasó de ámbitos más íntimos y comunitarios a escenarios públicos, cafés cantantes y tablaos, sin perder su vínculo con la transmisión oral, la improvisación y la expresión emocional.
Por eso, más que hablar de un origen cerrado, conviene entender el flamenco como el resultado de un proceso histórico y cultural. Su identidad se ha construido a través de sucesivas aportaciones, adaptaciones y formas de interpretación que han mantenido vivo este arte hasta la actualidad.
Por qué el flamenco fue reconocido como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO
El flamenco fue inscrito en 2010 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Este reconocimiento situó al flamenco dentro de las manifestaciones culturales que una comunidad reconoce como parte de su herencia colectiva y que deben ser protegidas por su valor social, artístico e histórico.
La candidatura subrayaba que el flamenco no pertenece solo al ámbito del espectáculo. Su importancia reside en que forma parte de la vida cultural de numerosas comunidades, especialmente en Andalucía, donde ha funcionado como una vía de expresión, encuentro y reconocimiento social.
En este sentido, la UNESCO valoró su capacidad para representar una identidad compartida y para mantener un vínculo directo con los grupos que lo practican. También reconoció la riqueza de sus tres formas principales de expresión: el cante, el baile y el toque, que juntas conforman un lenguaje artístico propio, capaz de transmitir emociones, experiencias colectivas y formas de identidad.
Otro elemento clave fue la existencia de una comunidad activa alrededor del flamenco. Artistas, familias, peñas, asociaciones, investigadores e instituciones han contribuido a conservarlo, documentarlo y difundirlo.
Esta red de personas y espacios demuestra que el flamenco no se mantiene únicamente por su prestigio artístico, sino por la participación continuada de quienes lo consideran parte de su cultura.
Elementos del flamenco que lo hacen único
El flamenco no es solo un estilo musical. Su singularidad reside en la integración de tres formas de expresión que funcionan de manera conjunta: el cante, el baile y el toque. Cada una aporta una dimensión distinta —vocal, corporal e instrumental—, pero juntas construyen un lenguaje artístico propio, reconocible y profundamente ligado a la tradición cultural que lo sostiene.
El cante flamenco
El cante es la expresión vocal del flamenco y uno de sus elementos más reconocibles. Lo interpreta el cantaor o la cantaora mediante letras generalmente breves, directas y cargadas de intención. Su fuerza no depende solo de la técnica vocal, sino de la capacidad para transmitir emoción, sostener el ritmo y dar sentido expresivo a cada palabra.
Dentro del flamenco, la voz no funciona únicamente como recurso musical. También actúa como vehículo de memoria, identidad y comunicación colectiva. A través del cante se expresan estados emocionales muy distintos, desde la pena, la soledad o la angustia hasta la alegría, la celebración o el desafío.
Los distintos estilos del cante flamenco se conocen como palos. Cada palo tiene rasgos propios, como el compás, la melodía, el carácter expresivo, el tipo de letra o la tradición interpretativa. Esta variedad explica que el flamenco no tenga una única forma de cantarse, sino múltiples registros y matices.
Entre los palos más representativos del cante flamenco se encuentran:
- Soleá: es uno de los palos centrales del flamenco y suele asociarse al cante jondo. Se interpreta en compás de 12 tiempos, con un ritmo solemne y contenido. Sus letras abordan temas como la soledad, el destino, el dolor o el orgullo, y su interpretación exige profundidad, dominio expresivo y capacidad para sostener la tensión emocional.
- Seguiriya: también escrita en ocasiones como siguiriya, es uno de los cantes más dramáticos y exigentes. Tiene un compás de 12 tiempos, con una acentuación distinta a la soleá, lo que genera una sensación más quebrada y tensa. Se vincula a sentimientos de pérdida, angustia, muerte o sufrimiento, y requiere una gran intensidad vocal.
- Tonás: son cantes antiguos, interpretados tradicionalmente sin acompañamiento instrumental, es decir, “a palo seco”. No se apoyan en un compás marcado como otros palos, sino en la fuerza de la voz y en la forma de decir del cantaor. Dentro de este grupo se sitúan formas como la toná, el martinete o la carcelera.
- Bulerías: son uno de los palos más rítmicos, dinámicos y festivos del flamenco. Se interpretan en compás de 12 tiempos, pero con un carácter más rápido, flexible y abierto a la improvisación. En ellas son fundamentales el diálogo entre cante, palmas, guitarra y baile, así como el dominio del ritmo.
- Tangos: son cantes de compás binario, normalmente entendido en cuatro tiempos. Tienen un carácter directo, cercano y comunicativo. Sus letras suelen tratar temas cotidianos, amorosos o festivos, y su ritmo marcado facilita la conexión con el baile y con la participación del grupo.
- Alegrías: pertenecen al grupo de cantes vinculados a Cádiz y se interpretan en compás de 12 tiempos. Se caracterizan por un tono luminoso, ágil y festivo, aunque mantienen una estructura musical definida. Suelen asociarse a ambientes populares, marítimos y celebratorios.
- Fandangos: forman una familia amplia de cantes con numerosas variantes locales y regionales. Muchos fandangos se apoyan en un compás ternario, aunque en el flamenco también existen fandangos personales o naturales con mayor libertad rítmica. Esta diversidad muestra la relación del flamenco con distintas tradiciones musicales del territorio.
- Malagueñas: derivan del ámbito de los fandangos y suelen interpretarse como cante libre, sin un compás rígido. Tienen un carácter melódico y expresivo, con amplio margen para el lucimiento vocal del cantaor o la cantaora.
- Granaínas: son cantes vinculados a Granada y también se interpretan habitualmente como cantes libres. Destacan por su riqueza melódica, su ornamentación vocal y una interpretación pausada en la que la voz adquiere un papel especialmente protagonista.
- Tarantas: pertenecen a los cantes de Levante y se relacionan con el entorno minero. Suelen interpretarse como cante libre, sin compás fijo, y tienen un tono solemne y profundo. Sus letras se vinculan con frecuencia a la dureza del trabajo, la vida minera o el sufrimiento.
Además de por palos, el cante puede clasificarse según su hondura expresiva:
- Cante jondo o cante grande: agrupa los estilos más solemnes y profundos. Sus letras suelen tratar temas como la muerte, la angustia, la soledad o el sufrimiento. En este grupo se sitúan habitualmente la seguiriya, la soleá o las tonás.
- Cante medio o intermedio: incluye estilos que mantienen una carga expresiva importante, pero con menor gravedad que el cante jondo. Aquí pueden situarse determinados fandangos, malagueñas, granaínas o tarantas, según la interpretación y el criterio de clasificación.
- Cante chico: reúne estilos de carácter más ligero, festivo o popular. No implica menor valor artístico, sino una expresión menos solemne y más vinculada a la alegría, el amor, la celebración o la vida cotidiana. En este grupo suelen incluirse bulerías, tangos y alegrías.
Esta clasificación no debe entenderse como un esquema cerrado. El flamenco es un arte vivo y cada palo puede adquirir matices distintos según el intérprete, el contexto y la forma de ejecución.
El baile flamenco
El baile es la dimensión corporal del flamenco. A través del movimiento, el bailaor o la bailaora interpreta el compás, dialoga con el cante y el toque, y convierte la emoción en gesto, ritmo y presencia escénica.
Una de sus características principales es la combinación entre técnica y expresividad. El baile flamenco utiliza movimientos de pies, cuerpo y brazos: el zapateado y los taconazos refuerzan la dimensión rítmica; el torso aporta tensión, vaivén y control corporal; y los braceos, las manos y los dedos completan la parte más gestual de la interpretación.
También se caracteriza por su concentración escénica. Tradicionalmente, el baile flamenco suele desarrollarse en un espacio reducido, con una fuerte conexión con el suelo y con gran importancia de la improvisación. Aunque existen estructuras reconocibles, cada intérprete introduce matices propios según el palo, el compás y la relación que establece con la música.
De esta forma, el baile no funciona como un elemento aislado: responde al cante, se apoya en la guitarra y puede intensificar el ritmo mediante silencios, llamadas, escobillas o remates. Su valor reside en unir fuerza física, precisión técnica y emoción, haciendo que el cuerpo no solo acompañe la música, sino que participe en la construcción expresiva de cada actuación.
El toque flamenco
El toque es el acompañamiento musical del flamenco y se asocia principalmente a la guitarra flamenca. Quien la interpreta recibe el nombre de tocaor, una figura clave dentro de la actuación porque no se limita a acompañar: sostiene el compás, responde al cante y dialoga con el baile.
La guitarra flamenca presenta rasgos propios frente a la guitarra clásica. Suele ser más ligera, con una caja más estrecha y una sonoridad pensada para integrarse con la voz sin eclipsarla. Su función es tanto armónica como rítmica, ya que marca la estructura de cada palo y aporta una base sonora sobre la que se construye la interpretación.
Entre las técnicas más características del toque flamenco destacan:
- Rasgueado: consiste en rasguear las cuerdas con los dedos de la mano derecha, generando una sonoridad rítmica, intensa y muy reconocible dentro del flamenco.
- Picado: técnica basada en la ejecución rápida de notas sucesivas, normalmente alternando los dedos índice y medio. Aporta agilidad, precisión y brillo melódico.
- Alzapúa: recurso propio del toque flamenco realizado con el pulgar, que combina movimientos hacia arriba y hacia abajo sobre una o varias cuerdas. Produce un efecto rítmico y melódico muy característico.
- Trémolo: repetición rápida de una nota aguda, generalmente combinada con una nota grave del pulgar. En el flamenco suele tener un patrón diferente al de la guitarra clásica y aporta continuidad y ornamentación melódica.
- Uso del pulgar: el pulgar tiene una presencia especialmente importante en la guitarra flamenca. Se utiliza para marcar bajos, reforzar el ritmo, ejecutar falsetas y aportar fuerza al sonido.
Aunque la guitarra ocupa un lugar central, el acompañamiento puede completarse con recursos rítmicos como las palmas, las castañuelas o la percusión. También hay cantes que se interpretan “a palo seco”, es decir, sin acompañamiento instrumental, lo que muestra que el toque es esencial en muchas formas del flamenco, pero no obligatorio en todas.
El flamenco como tradición viva en Andalucía
El flamenco no se conserva únicamente como una manifestación artística del pasado. Su valor patrimonial reside en que sigue practicándose, transmitiéndose y renovándose dentro de la sociedad andaluza. Es una tradición viva porque continúa formando parte de espacios cotidianos, celebraciones, encuentros comunitarios y circuitos culturales donde el cante, el baile y el toque mantienen una función activa.
En Andalucía, esta transmisión se produce tanto en ámbitos íntimos como públicos. El flamenco puede aparecer en una reunión familiar, en una peña, en una fiesta privada, en una romería, en una celebración religiosa, en un festival o en un tablao. Esa diversidad de espacios explica que no sea una tradición cerrada, sino una práctica cultural que circula entre generaciones, territorios y comunidades.
Esta dimensión comunitaria permite entender el flamenco dentro de un marco más amplio: la importancia de la música en la cultura y el desarrollo local. Como ocurre con otras tradiciones musicales, su valor no se limita a la interpretación artística, sino que también activa espacios de participación, vínculos sociales y formas de identidad compartida.
Transmisión generacional del flamenco
La transmisión generacional del flamenco se sostiene en una red amplia de personas, espacios y prácticas sociales. Aunque hoy existen escuelas, conservatorios y programas formativos, una parte esencial de su continuidad sigue vinculada a entornos comunitarios donde el aprendizaje se produce de manera directa.
Entre los principales espacios y formas de transmisión destacan:
- Familias y dinastías artísticas: han sido uno de los ámbitos fundamentales de continuidad. En ellas se aprenden letras, compases, formas de cantar, bailar o tocar, muchas veces desde la infancia y mediante la convivencia cotidiana.
- Peñas y asociaciones flamencas: funcionan como espacios de encuentro, formación, difusión y práctica. Organizan recitales, cursos, conferencias y actividades que conectan a artistas, aficionados y nuevas generaciones.
- Encuentros familiares y fiestas privadas: mantienen una dimensión íntima del flamenco, alejada del formato estrictamente escénico. En estos contextos, el flamenco surge como práctica compartida y no solo como espectáculo.
- Celebraciones religiosas y rituales: el flamenco está presente en actos como la Semana Santa, a través de la saeta, y en otras celebraciones como la Navidad, las romerías, bodas o bautizos, donde determinadas formas flamencas se integran en la vida social y ceremonial.
- Festivales flamencos: contribuyen a la difusión pública del flamenco y a la conservación de repertorios, estilos e intérpretes. Además, refuerzan su presencia en el territorio y favorecen el contacto entre tradición, creación artística y público.
- Tablaos y espacios escénicos: han permitido profesionalizar y visibilizar el flamenco, manteniendo una relación directa entre artistas y espectadores. Aunque pertenecen al ámbito del espectáculo, también funcionan como espacios de continuidad, aprendizaje y transmisión práctica.
- Grupos sociales y comunidades gitanas: han tenido un papel esencial en la configuración, interpretación y preservación del flamenco. Su aportación ha sido decisiva para mantener formas expresivas, repertorios y modos de transmisión vinculados a la experiencia comunitaria.
Estos espacios muestran que la transmisión del flamenco no depende solo de la enseñanza reglada. Su continuidad se apoya en una red social y cultural donde el aprendizaje se produce mediante la práctica, la escucha y la participación directa.
El flamenco como elemento de inclusión del pueblo gitano
El pueblo gitano ha desempeñado un papel esencial en la configuración, transmisión y evolución del flamenco. Su aportación forma parte de la historia cultural de este arte y de su continuidad como tradición viva.
Para muchas comunidades gitanas, el flamenco ha sido una forma de expresión identitaria, memoria colectiva y reconocimiento cultural. A través del cante, el baile y el toque, se han transmitido experiencias, emociones y vínculos comunitarios que siguen teniendo valor en el presente.
Desde esta perspectiva, el flamenco también puede actuar como herramienta de inclusión social, al visibilizar la cultura gitana, favorecer el diálogo intercultural y generar oportunidades en la educación, la creación artística, la gestión cultural y la industria musical.
Preservarlo implica, por tanto, reconocer la participación del pueblo gitano y promover su presencia real en los espacios de formación, creación y liderazgo cultural.
La importancia de preservar el flamenco como patrimonio cultural de la humanidad
Preservar el flamenco como patrimonio cultural de la humanidad no significa mantenerlo inmóvil ni reducirlo a una imagen tradicional cerrada. Su valor está precisamente en que sigue siendo una práctica viva, capaz de transmitirse, transformarse y mantener su vínculo con las comunidades que lo han sostenido históricamente.
Esta preservación requiere proteger tanto sus expresiones artísticas como los contextos donde se produce. El cante, el baile y el toque no pueden separarse de los espacios de aprendizaje, convivencia y transmisión que les dan sentido: familias, peñas, asociaciones, festivales, tablaos, escuelas, conservatorios y universidades. Sin estos entornos, el flamenco corre el riesgo de convertirse en un producto cultural descontextualizado.
En Andalucía, esta necesidad de protección cuenta con un marco específico: la Ley Andaluza del Flamenco. Esta norma reconoce el flamenco como una manifestación cultural plural y como un elemento singular del patrimonio cultural andaluz, y plantea medidas orientadas a su protección, conservación, investigación, difusión y transmisión a las generaciones futuras.
La salvaguarda del flamenco también exige perfiles profesionales capaces de trabajar desde distintas áreas: investigación, gestión cultural, documentación, educación, mediación comunitaria, producción artística y conservación del patrimonio musical. No basta con reconocer su valor simbólico; es necesario contar con personas formadas que puedan diseñar proyectos sostenibles, documentar repertorios, activar espacios de transmisión y conectar el flamenco con políticas culturales, educativas y territoriales.
En este sentido, preservar el flamenco implica actuar sobre el presente para garantizar su continuidad. Supone proteger sus raíces, reconocer a las comunidades que lo han transmitido y generar condiciones para que siga siendo una expresión artística, cultural y social con futuro.
Máster en Patrimonio Musical
Preguntas frecuentes
- ¿Qué significa patrimonio inmaterial de la humanidad?
El patrimonio cultural inmaterial de la humanidad hace referencia a prácticas, expresiones, conocimientos y tradiciones que una comunidad reconoce como parte de su identidad colectiva.
No se trata de monumentos u objetos físicos, sino de manifestaciones vivas que se transmiten entre generaciones, como la música, la danza, los rituales, las celebraciones o los saberes tradicionales.
- ¿El flamenco es de origen gitano?
El flamenco es resultado de un mestizaje cultural, por lo que no tiene un origen único, aunque la cultura gitana ha tenido un papel esencial en su configuración, transmisión y evolución, especialmente en la forma de interpretar el cante, el baile y el toque.
Aun así, el flamenco también incorpora influencias andalusíes, sefardíes, castellanas y populares del sur peninsular.
- ¿Cuál es el palo más difícil del flamenco?
No existe un palo objetivamente más difícil, porque depende del intérprete y de si hablamos de cante, baile o toque. Aun así, la seguiriya suele considerarse uno de los palos más exigentes del flamenco por su profundidad expresiva, su carácter dramático y la complejidad de su compás.
- ¿Qué significa el duende en el flamenco?
El duende en el flamenco es la capacidad de un artista para transmitir una emoción especial durante la interpretación. Se asocia al carisma, al talento natural y a ese momento en el que el cante, el baile o el toque conectan de forma intensa con el público.
Aula Oleícola Innova para la innovación y la divulgación en la olivicultura y la elaiotecnia
El Aula Oleícola Innova se constituye como un elemento de colaboración especifico dirigido a consolidar la relación entre la UNIA y el sector oleícola provincial.
A través de este Aula, ambas instituciones se comprometen a desarrollar acciones relacionadas con este sector, con la aspiración de convertirse en referente en la generación y difusión de información relevante en materia de olivicultura y elaiotecnia.
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¿Qué hacemos?
El programa de actividades gira en torno a la formación y transferencia del conocimiento, con los siguientes ejes de actuación:
- Organización y celebración de eventos científicos y divulgativos en materia de oleoturismo, con el objetivo de potenciar dicha actividad en la provincia de Jaén.
- Desarrollo de acciones formativas e informativas relacionadas con el mundo del olivar y el aceite de oliva en general, y la cata de aceites de oliva en particular, enfocada a responsables de producción, compras y distribución.
- Organización y celebración de un Encuentro de Olivicultores, en donde se abordarán temas de actualidad para el sector.
- Estudios e informes periódicos relacionados con el sector oleícola.
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Transferencia y Divulgación
Este Aula se compromete a la divulgar, publicar y compartir los resultados obtenidos con el fin de facilitar la formación, información y toma de decisiones en el ámbito oleícola y olivarero, para lo cual desarrollará actividades divulgativas en torno a la cultura y actualidad oleícola.
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Investigación y generación de conocimiento
El Aula tiene como objetivo abordar todos los asuntos que sean de vital importancia para este sector, investigando su procedencia, sus efectos y el modo de potenciarlos o neutralizarlos en su caso.
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Quienes sómos
El Aula posee una Comisión Mixta de Seguimiento, que es el órgano máximo encargado de planificar el conjunto de acciones a desplegar a lo largo de un curso académico, integrada por los siguientes miembros.
Por parte de la UNIA:
- Juana María Ortega Tudela (directora de secretariado de la Sede Antonio Machado de Baeza).
- Vicente José Gallego Simón (jefe del Servicio de Formación Permanente, Extensión Universitaria e Investigación de la Universidad Internacional de Andalucía).
Por parte del Grupo Oleícola Jaén:
- Joaquín Morillo Ruiz (director de producción y marketing en Oleícola Jaén S.A.).
- Juan Vilar Hernández (consultor estratégico, doctor y profesor en excedencia de la Universidad de Jaén).
La Dirección del Aula Oleícola Innova corre a cargo de Juan Vilar Hernández.
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Actividades 2025-2026
- Jornada de cata de aceite oliva virgen extra. Aromas y sabores de nueva cosecha 2025/2026 (21 de noviembre de 2025).
- VII Encuentro del Grupo Oleícola Jaén. Entorno rural, despoblación y economía de proximidad (19-20 de marzo de 2026).
- Microcredencial sobre retos del sector olivícola. Explotación, manejo, agroindustria y maximización del producto (8-23 de mayo de 2026).
- Encuentro de verano sobre perspectivas de la Olivicultura: retos y estrategias económicas (2-3 de septiembre de 2026).