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Innovando en docencia y tecnologías para mejorar la experiencia del alumnado

La innovación viene siendo parte esencial desde sus orígenes de los valores y pilares de la UNIA, que incluye en su política institucional diversas iniciativas dirigidas a su profesorado, pero también a su alumnado y personal y abiertas en parte a la sociedad en general.

Tales iniciativas son coordinadas y gestionadas, fundamentalmente, por su Área de Innovación, que desde su creación hacia 2009 y como recogía el Plan de Innovación Docente y Digital de UNIA, viene gestionando su campus virtual bajo un modelo innovador de enseñanza-aprendizaje en red; apoyando y formando al profesorado en materia de e-learning, innovación y competencias digitales; fomentando la innovación educativa a través de convocatorias y otros proyectos innovadores; impulsando la generación de conocimiento abierto con la creación de espacios, recursos y actividades de aprendizaje en abierto online;  y dedicando parte de sus esfuerzos a la difusión en red y transferencia de estas actividades y sus resultados. Desde este apartado de Innovación se facilita la información organizada por líneas.

Modelo de Aprendizaje en Línea de la Internacional de Andalucía (eliA)

Uno de los desafíos más importantes que enfrentan las universidades en su transformación digital es disponer, además de sus programas presenciales e híbridos, de una oferta sólida de programas en línea que alcance a todos los estudiantes, colectivos y profesionales que no pueden acceder a otro tipo de modalidad formativa. 

Recursos de apoyo al profesorado de la UNIA

La Universidad Internacional de Andalucía pone a disposición del profesorado los siguientes recursos digitales que le facilitarán innovar y aportar valor a su docencia online, más allá de las funcionalidades propias de nuestro Campus Virtual y sistemas de videoconferencia: por un lado, licencias de herramientas digitales para la creación de contenidos interactivos innovadores y accesibles; y por otro, recursos diversos sobre inteligencia artificial generativa (IAGen) y educación, con objeto de promover su uso eficaz, eficiente y responsable en la UNIA. 

Herramientas de creación de contenidos

El profesorado de la UNIA tiene a su disposición distintas herramientas digitales para la creación de contenidos interactivos innovadores y accesibles.

Recursos sobre IA y docencia

Los docentes tienen a su alcance también recursos de apoyo sobre IAGen con objeto de promover su uso eficaz, eficiente y responsable en la UNIA.

Líneas de actividad del Área de Innovación UNIA

Gestión de enseñanza virtual

En una Universidad con una fuerte apuesta por las TIC y la enseñanza virtual, desde Innovación UNIA se da soporte técnico y asesoramiento didáctico-pedagógico a los participantes en acciones formativas de la Universidad impartidas mediante TICs y e-learning.

Formación de profesorado

Planes y programas periódicos de Formación del Profesorado en materia de innovación, e-learning y competencias digitales, con sesiones de asesoramiento personalizadas, cursos virtuales, webinars y otros formatos innovadores, algunos abiertos a personas más allá de docentes de UNIA.

Fomento y apoyo a la innovación docente

Convocatorias de innovación educativa y otras iniciativas para apoyar al profesorado de la Universidad y fomentar la excelencia docente y la calidad de la enseñanza-aprendizaje en la UNIA.

Conocimiento abierto y difusión

Actividades y recursos educativos en abierto onine (REA), además de iniciativas de divulgación y transferencia de resultados sobre enseñanza virtual, formación de profesorado e innovación educativa.

Servicios orientados a la calidad de la enseñanza

La Universidad Internacional de Andalucía dispone de los medios personales docentes y los recursos humanos de administración y servicios, así como de los Recursos materiales y servicios corrientes necesarios para la implantación de la oferta formativa presentada,  y así se expondrá en los apartados correspondientes a las memorias de los programas para la verificación de dichos títulos.

A continuación pueden verse los servicios puestos a disposición de dichas actividades e implantadas además en todos los procesos de la UNIA y complementados con su modelo de enseñanza virtual.

Área de UNIA-Tech

El Departamento de Tecnología, UNIA-Tech, desempeña un papel crucial en el funcionamiento y éxito de este modelo. Las funciones de este departamento son variadas y muy específicas.

Área UNIA-Dig

La educación a distancia requiere ofrecer formación en línea enriquecida con contenidos y recursos digitales. Para su desarrollo, se ha creado el Área de UNIA-DIG, que incluye personal altamente cualificado para afrontar este desafío.

Histórico de proyectos

Desde aquí puede accederse a diversos Proyectos sobre Innovación Docente y Digital desarrollados desde 2008 y que ya no están en vigor, tanto convocatorias institucionales coordinadas/ gestionadas desde innovación como iniciativas del propio Área. Además de los datos identificativos de cada proyecto, se incluyen datos e informes sobre sus resultados.

Noticias sobre Innovación en la UNIA

30 Abril 2026
Comunicados de prensa

La UNIA renueva EdTech, su ciclo de entrevistas sobre innovación educativa

12 Marzo 2026
Comunicados de prensa

“Los Innovables”, el podcast de la UNIA, estrena su segunda temporada

, , , , , , , El catedrático Juan José Rastrollo, Aula de La Rábida durante los cursos de verano, José Antonio Agüera es director de Magnon Green Energy
13 Agosto 2026, 13 Agosto 2026, 10 Agosto 2026, 06 Agosto 2026, 30 Julio 2026, 30 Julio 2026, 29 Julio 2026, 27 Julio 2026, 24 Julio 2026, 24 Julio 2026

La Sede Antonio Machado de Baeza comienza los Cursos de Verano con el estudio de la poesía y el flamenco, la IA, la gestión de instituciones culturales y la fotografía nocturna

La Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén) de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) comienza el próximo martes, 18 de agosto, la edición de 2026 de los Cursos de Verano.

Durante 3 semanas, del 18 de agosto al 4 de septiembre, se impartirán en la Sede baezana 15 cursos, de los que 8 son cursos y 7, encuentros.

La primera semana, del 18 al 21 de agosto, se han programado 3 cursos y un encuentro sobre poesía, Inteligencia Artificial (IA), gobernanza y comunicación en instituciones culturales y fotografía nocturna.

El curso de poesía aborda este año la relación entre Poesía y flamenco. Dirigido por Juan Carlos Abril, poeta y profesor de Literatura de la Universidad de Granada (UGR), contará con la participación de los escritores Luis García Montero y Felipe Benítez Reyes; el periodista y escritor Juan José Téllez, las cantaoras Carmen Linares y Soleá Morente, el flamencólogo, documentalista y director, guionista y presentador del programa Nuestro flamenco de Radio Nacional de España (RNE), José María Velázquez-Gaztelu, o la Sara Arguijo, periodista y gestora cultural y CEO de la agencia Édere Comunicación y Gestión Cultural, Sara Arguijo.

El segundo de los cursos es Fundamentos de Inteligencia Artificial: modelos generativos y aplicaciones avanzadas en Salud, visión artificial y lenguaje, dirigido por Andrés Ortiz, catedrático del Departamento de Ingeniería de Comunicaciones de la Universidad de Málaga (UMA), cuyo objetivo es introducir a los participantes en las principales áreas y aplicaciones prácticas de la IA moderna, con énfasis en su impacto, técnicas clave y tendencias actuales. Participan como ponentes, entre otros, Nieves Ábalos, directora de Producto y cofundadora de Monoceros Labs; Pablo García, director de la Oficina de Software Libre del Vicerrectorado de transformación digital de la UGR; Diego Castillo, doctor en Ingeniería e investigador en Ciencia de Datos biomédicos e IA aplicada o Vanessa Moscardó, doctora en Automática, Robótica e Informática Industrial por la Universitat Politècnica de València (UPV).

Y el tercero de los cursos es Gobernar la cultura. Gobernanza y comunicación en instituciones culturales y museos, dirigido por José María Luna, gestor cultural, que tiene como propósito ayudar al alumnado a diseñar, activar y evaluar estrategias de gestión para alcanzar el éxito en el ámbito cultural y de los museos. Este curso cuenta como ponentes con, entre otros, José Lebrero, gestor cultural, comisario independiente, exdirector del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y ex director del Museo Picasso; Ana Velasco, presidenta de la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales (FEAGC) y secretaria general de la Asociación Española de Gestores de Patrimonio Cultural (AEGPC); Rodrigo Ruiz-Jiménez, director general del Patronato de la Alhambra y Generalife; Antonio Javier López, director de La Térmica, Centro de Cultura Contemporánea de la Diputación Provincial de Málaga y del centro cultural La Malagueta, y Manuel Barranco, director de Relaciones Institucionales de Madrid Destino.

El encuentro, que se imparte del 19 al 21 de agosto, es Fotografía nocturna: la magia de capturar lo invisible, cuyo director es Blas Ogáyar, doctor por la UJA y profesor de Titular de Universidad de la UJA. Este encuentro pretende capacitar al alumnado para realizar fotografías nocturnas de calidad, dominando la técnica, la composición y el uso creativo de la luz en condiciones de baja iluminación. Participan como ponentes, entre otros, Montserrat González García-Quismondo, presidenta de la Confederación Española de Fotografía, y los fotógrafos Toni Sendra, especializado en fotografía nocturna y astrofotografía; Mario Cea, especializado en la fotografía de la naturaleza; Javier Rosano de Lucas, especializado en fotografía nocturna, y Mario Rubio, director de fotografonocturno.com.

El rector de la UNIA, José Ignacio García, inaugurará los cursos el martes, 18 de agosto, a las 12.00 horas, en el Aula Magna del Palacio de Jabalquinto, junto al director de la Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén), José Manuel Castro.

Cultura Abierta

Un año más, los Cursos de Verano se complementan con la programación de Cultura Abierta en la UNIA, que comienza el mismo martes, 18 de agosto, con el recital flamenco de Carmen Linares, Marina Heredia y Soleá Morente en la pista deportiva de la Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén),

Las invitaciones para acceder al espectáculo, que se celebra a las 21.30 horas, pueden retirarse a través del enlace https://entradium.com/es/organizers/unia.

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Los biomateriales son materiales diseñados o seleccionados para interactuar con sistemas biológicos con una función concreta, como sustituir, reparar, proteger o favorecer la regeneración de tejidos. Pueden ser naturales o sintéticos y presentar propiedades muy distintas según su uso, desde una alta resistencia mecánica hasta capacidad de degradación o interacción con las células.

En este artículo explicamos qué son los biomateriales, qué propiedades deben reunir, cuáles son sus principales tipos y ejemplos, y cómo se utilizan en medicina, implantes, prótesis, ingeniería de tejidos y liberación de fármacos.

Qué son los biomateriales

Los biomateriales son materiales naturales o sintéticos diseñados o seleccionados para interactuar con células, tejidos o fluidos biológicos con una finalidad concreta. Su función puede ser sustituir una parte del organismo, reparar un tejido dañado, apoyar una función biológica o crear las condiciones necesarias para favorecer su regeneración.

No existe una única composición que defina a los biomateriales. Pueden fabricarse a partir de metales, cerámicas, polímeros o combinaciones de varios materiales. También pueden tener un origen natural, como el colágeno o el alginato, o sintético, como el titanio, la silicona y determinados polímeros. Lo que determina su consideración como biomaterial es el uso previsto y la respuesta que produce al entrar en contacto con el organismo.

Además, un biomaterial no tiene que ser necesariamente biodegradable. Algunos se diseñan para permanecer durante años, como sucede con determinadas prótesis o implantes dentales, mientras que otros deben degradarse después de cumplir su función, como ciertas suturas. También se emplean en apósitos, dispositivos médicos y andamios tridimensionales para ingeniería de tejidos.

Qué propiedades debe tener un biomaterial

No todos los biomateriales deben reunir las mismas características. Sus propiedades dependen de la función que vayan a desempeñar, del tejido o fluido biológico con el que entren en contacto y del tiempo que deban permanecer en el organismo. Un material destinado a una prótesis permanente, por ejemplo, tendrá requisitos distintos de otro diseñado para degradarse después de unas semanas.

Biocompatibilidad

La biocompatibilidad es la capacidad de un material o dispositivo para provocar una respuesta biológica adecuada en una aplicación concreta. No significa únicamente que no produzca rechazo. También deben evaluarse su posible toxicidad, la inflamación, la respuesta inmunitaria, la integración con el tejido y los productos que pueda liberar por degradación, corrosión o desgaste.

La duración y la localización del contacto también son determinantes. Un material puede ser compatible con la piel durante un periodo breve y no resultar adecuado para permanecer implantado en un hueso o en el sistema circulatorio.

Propiedades mecánicas

La resistencia, rigidez, elasticidad, dureza y comportamiento frente a la fatiga deben adaptarse a la función del biomaterial. Una prótesis ósea necesita soportar cargas repetidas sin deformarse ni romperse, mientras que un material destinado a tejidos blandos debe ofrecer mayor flexibilidad y capacidad de adaptación.

Estabilidad, degradación y comportamiento químico

Los biomateriales deben mantener un comportamiento controlado frente a los fluidos biológicos. En los materiales permanentes es importante reducir la corrosión, el desgaste y la liberación de partículas. En los temporales, la velocidad de degradación debe ajustarse a su función y generar productos que el organismo pueda tolerar, metabolizar o eliminar.

Bioactividad y propiedades superficiales

Algunos biomateriales se diseñan para interactuar activamente con el organismo, favorecer la adhesión celular o facilitar su integración con el hueso. Su superficie influye directamente en la forma en la que proteínas, células y tejidos se adhieren, se organizan y responden al material.

Tipos de biomateriales

Los tipos de biomateriales pueden clasificarse mediante distintos criterios. Según su composición, se distinguen biomateriales metálicos, cerámicos, poliméricos y compuestos. En cambio, la división entre naturales y sintéticos responde a su origen o proceso de fabricación. Por tanto, un biomaterial natural o sintético puede pertenecer, a su vez, a una de las familias anteriores.

Biomateriales metálicos

Destacan por su resistencia mecánica y su capacidad para soportar cargas repetidas. El titanio, el acero inoxidable y las aleaciones de cobalto-cromo se utilizan en prótesis, placas, tornillos e implantes dentales. Entre sus limitaciones se encuentran la corrosión, el desgaste y una rigidez que puede diferir de la del hueso.

Biomateriales cerámicos

Presentan una elevada dureza, resistencia al desgaste y, en algunos casos, capacidad para interactuar con el tejido óseo. La hidroxiapatita, la alúmina, la zirconia y los biovidrios se emplean en odontología, sustitución ósea y recubrimientos de implantes. Sin embargo, determinadas cerámicas pueden ser frágiles ante impactos o esfuerzos de tracción.

Biomateriales poliméricos

Los polímeros ofrecen flexibilidad, facilidad de fabricación y la posibilidad de ajustar su degradación. La silicona, el polietileno, el PLA y los polímeros utilizados en hidrogeles aparecen en suturas, catéteres, implantes y sistemas de liberación de fármacos.

Biomateriales compuestos

Combinan dos o más materiales para reunir propiedades que un único componente no puede proporcionar. Es el caso de los polímeros reforzados con hidroxiapatita, utilizados en reparación ósea, prótesis y andamios para ingeniería de tejidos.

Biomateriales naturales

Los biomateriales naturales proceden de organismos vivos o de sustancias biológicas. Entre los ejemplos más habituales se encuentran el colágeno, el quitosano, el alginato, la gelatina y el ácido hialurónico. Su composición puede favorecer la interacción con células y tejidos, por lo que se utilizan en apósitos, hidrogeles, ingeniería de tejidos y sistemas de liberación de sustancias.

No obstante, también presentan limitaciones. Sus propiedades pueden variar entre lotes y, en algunos casos, ofrecen menor estabilidad que los materiales sintéticos. Además, necesitan procesos de extracción, purificación, transformación y esterilización que garanticen su calidad y seguridad.

Biomateriales sintéticos

El término sintético describe el origen o fabricación del material, no una familia compositiva independiente. Este grupo puede incluir polímeros artificiales, metales procesados, cerámicas y materiales compuestos.

Su principal ventaja es que permiten controlar con mayor precisión la composición, la forma, las propiedades mecánicas y la velocidad de degradación. Sin embargo, algunos presentan una interacción biológica menos favorable y requieren tratamientos superficiales o combinaciones con componentes naturales.

Tipos de biomateriales clasificados por composición y origen, con ejemplos, propiedades y aplicaciones médicas.

Aplicaciones de los biomateriales en medicina

Las aplicaciones de los biomateriales en medicina dependen de la función que debe cumplir cada dispositivo y de las propiedades necesarias para hacerlo de forma segura. No se elige el mismo material para soportar una carga durante años que para liberar un fármaco o favorecer la regeneración de un tejido. La resistencia, la flexibilidad, la estabilidad, la degradación y la interacción con el organismo determinan su uso.

Biomateriales para implantes y prótesis

Las prótesis de cadera y rodilla requieren materiales resistentes al desgaste, la fatiga y las cargas repetidas. Los implantes dentales, las placas y los tornillos deben mantener su estabilidad y favorecer una integración adecuada con el hueso. En dispositivos cardiovasculares, como stents o válvulas, también son importantes la flexibilidad, la resistencia a la corrosión y la compatibilidad con la sangre y los tejidos circundantes.

Biomateriales en ingeniería de tejidos

En ingeniería de tejidos se emplean andamios, es decir, soportes tridimensionales que proporcionan una estructura sobre la que las células pueden adherirse, crecer y organizarse. Su porosidad facilita el intercambio de nutrientes y la formación de nuevo tejido. Algunos se diseñan para degradarse progresivamente a medida que avanza la regeneración de hueso, cartílago, piel u otras estructuras, por lo que tienen un papel relevante en medicina regenerativa.

Liberación controlada de fármacos

Algunos biomateriales funcionan como matrices capaces de almacenar y liberar sustancias de forma gradual o localizada. Los hidrogeles, los polímeros biodegradables, determinados recubrimientos y los implantes temporales permiten ajustar la velocidad y el lugar de liberación, reduciendo la necesidad de administrar dosis frecuentes.

Suturas, apósitos y dispositivos médicos

Los biomateriales también están presentes en productos de uso habitual, como suturas, apósitos, catéteres, lentes de contacto, membranas y materiales odontológicos. En estos casos, deben combinar funcionalidad, estabilidad y una interacción adecuada con la superficie o el tejido de contacto.

Relación entre las propiedades de los biomateriales, las necesidades médicas y sus principales aplicaciones.

Ejemplos de biomateriales y para qué se utilizan

Estos son algunos ejemplos de biomateriales y sus aplicaciones más habituales:

  • Titanio: se utiliza en prótesis articulares, placas, tornillos e implantes dentales por su resistencia mecánica y estabilidad.
  • Hidroxiapatita: se emplea en recubrimientos de implantes y materiales destinados a la reparación ósea.
  • Silicona: aparece en catéteres, implantes y otros dispositivos flexibles.
  • PLA: es un polímero biodegradable utilizado en suturas, sistemas temporales y liberación controlada de sustancias.
  • Colágeno: se emplea en apósitos y andamios para ingeniería de tejidos.
  • Alginato: se utiliza en hidrogeles, apósitos y sistemas de liberación.

La elección depende de la función médica, el tejido de contacto y las propiedades que debe mantener el material durante su uso.

Biomateriales biodegradables

Los biomateriales biodegradables están diseñados para descomponerse de forma progresiva dentro de un entorno biológico mediante procesos químicos, enzimáticos o celulares. Esta degradación puede dar lugar a productos más pequeños que el organismo debe tolerar y, cuando sea posible, metabolizar o eliminar.

Degradación y reabsorción no son conceptos idénticos. La degradación describe la pérdida de estructura o masa del material, mientras que la reabsorción implica además que sus productos sean incorporados, metabolizados o eliminados por el organismo.

La velocidad del proceso debe estar controlada y ajustarse a la función del material. Si se degrada demasiado pronto, puede perder su capacidad de soporte; si lo hace demasiado despacio, puede interferir con la regeneración. Se utilizan polímeros como el PLA y materiales naturales como el colágeno o el alginato en suturas, tornillos temporales, andamios y sistemas de liberación de fármacos. Sin embargo, la degradación solo es útil cuando sus productos son biocompatibles y seguros.

Diferencias entre biomateriales y nanomateriales

La diferencia principal entre biomateriales y nanomateriales está en el criterio utilizado para definirlos. Un biomaterial se caracteriza por interactuar con un sistema biológico y cumplir una función concreta, como sustituir un tejido, formar parte de un implante o favorecer la regeneración. En cambio, un nanomaterial se define principalmente por su escala o por incorporar estructuras de tamaño nanométrico.

Por tanto, un biomaterial no tiene que ser nanométrico. Una prótesis metálica o una sutura pueden considerarse biomateriales aunque sus dimensiones sean mucho mayores. Del mismo modo, un nanomaterial no tiene por qué utilizarse en medicina, ya que también puede aplicarse en electrónica, energía, industria o medioambiente.

Ambos conceptos pueden coincidir. Un biomaterial puede incorporar superficies nanoestructuradas, nanopartículas o componentes a escala nanométrica para modificar su interacción con células y tejidos. Esta relación puede ampliarse en el contenido sobre qué son los nanomateriales y en los artículos dedicados a las nanopartículas y a sus aplicaciones biomédicas.

Ventajas y limitaciones de los biomateriales

Los biomateriales permiten sustituir, reparar o apoyar funciones biológicas y adaptar sus propiedades a necesidades médicas concretas. Pueden utilizarse en implantes permanentes o en dispositivos temporales, favorecer la regeneración de tejidos y combinarse con células, fármacos o moléculas bioactivas para cumplir funciones más específicas.

Sin embargo, su comportamiento dentro del organismo debe evaluarse de forma rigurosa. Algunos materiales pueden provocar inflamación, toxicidad, infección o una integración insuficiente con el tejido. También pueden sufrir corrosión, desgaste o fatiga mecánica, especialmente cuando permanecen sometidos a cargas repetidas.

En los materiales biodegradables, una velocidad de degradación inadecuada puede hacer que pierdan su función demasiado pronto o permanezcan más tiempo del necesario. Además, los productos generados durante ese proceso deben ser compatibles con el organismo. Por ello, no existe un biomaterial universal: cada aplicación exige equilibrar propiedades mecánicas, estabilidad, respuesta biológica y duración de uso.

Qué estudiar para trabajar con biomateriales

El desarrollo de biomateriales es un ámbito interdisciplinar al que suelen acceder personas formadas en Química, Física, Biología, Biotecnología, Farmacia, distintas ingenierías o Ciencia de Materiales. Según la aplicación, también puede requerir la colaboración de profesionales de las ciencias de la salud.

Para trabajar en este campo es necesario comprender cómo se sintetizan y procesan los materiales, cómo se caracterizan y qué propiedades mecánicas, químicas y superficiales presentan. También resulta importante estudiar su interacción con células, tejidos y fluidos biológicos, además de dominar técnicas de nanotecnología, análisis de datos y diseño experimental.

Quienes quieran profundizar en materiales avanzados pueden orientar su formación hacia la nanociencia y la nanotecnología. El Máster Universitario en Nanomateriales Funcionales: Aplicaciones en Energía, Biotecnología y Medioambiente ofrece formación teórica y práctica en fabricación, síntesis y caracterización de materiales nanoestructurados. El programa también aborda sus aplicaciones en biotecnología, incluida la industria biomédica, además de los ámbitos de la energía y el medioambiente. 

Conoce el Máster Universitario en Nanomateriales Funcionales

Preguntas frecuentes sobre biomateriales

  • ¿Qué es un biomaterial?

    Un biomaterial es un material natural o sintético diseñado o seleccionado para interactuar con células, tejidos o fluidos biológicos y cumplir una función concreta, como reparar, sustituir, proteger o favorecer la regeneración de un tejido.

  • ¿Cuáles son los principales tipos de biomateriales?

    Según su composición, los biomateriales se clasifican principalmente en metálicos, cerámicos, poliméricos y compuestos. Según su origen, también pueden diferenciarse entre naturales y sintéticos.

  • ¿Qué son los biomateriales naturales?
  • ¿Qué significa que un material sea biocompatible?

    Significa que puede producir una respuesta biológica adecuada para una aplicación específica. Su evaluación considera factores como toxicidad, inflamación, integración con el tejido, duración del contacto y productos liberados por desgaste o degradación.

  • ¿Todos los biomateriales son biodegradables?

    No. Algunos biomateriales están diseñados para permanecer en el organismo durante años, como determinadas prótesis, mientras que otros se degradan de forma controlada después de cumplir una función temporal, como algunas suturas o andamios.

 

 

 

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La Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) imparte en la programación de los Cursos de Verano de la Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén) el curso Derecho y deporte. Cuestiones relativas a la solución de litigios en el deporte, dirigido por Ignacio Benítez, presidente del Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía y catedrático de Derecho Penal de la de la Universidad de Jaén (UJA), y Diego Medina, secretario del Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía y catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Córdoba (UCO).

Este curso se imparte del 31 de agosto al 3 de septiembre y aborda las complejidades legales que rodean al deporte, tanto desde los conceptos teóricos como desde las aplicaciones prácticas.

Durante el mismo, el alumnado conocerá cómo se organizan administrativamente el deporte y las estructuras tanto públicas como federativas, el Derecho penal del deporte, los aspectos civiles, mercantiles y fiscales vinculados a la práctica deportiva y el funcionamiento de comités federativos, con especial atención a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Además, se estudia, como uno de los ejes centrales del curso, el Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía,

Para ello, participan como ponentes Miguel Díaz, presidente del Comité de Apelación de la Real Federación Andaluza de Fútbol y catedrático de Derecho Penal de la Universidad de León; Mª Dolores García, presidenta del Colegio de Administradores de fincas de Sevilla y miembro del Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía; José Luis Guzmán Mansilla, árbitro de primera división de la Real Federación Española del Fútbol. Licenciado en Derecho y ADE; Mª del Amor Albert, jefa de lo Contencioso del Gabinete Jurídico de la Junta de Andalucía y presidenta de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Sevilla; Eugenio Benítez, secretario general de la Agencia Andaluza de la Competencia y miembro del Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía; Eloísa Carbonell, catedrática de Derecho Administrativo de la UJA y miembro del Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía; Marta Ferrer, licenciada en Derecho y jefa de la Unidad de Apoyo al Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía; Ignacio Jiménez, catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Granada (UGR), director de la Cátedra de Derecho Deportivo de la UGR y director de la "Escuela Nazarí" de Derecho Deportivo; Francisco Lledo, catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Deusto (emérito); Manuel Montoro, jefe de Servicio de la delegación de Deportes de la Junta de Andalucía en Málaga y vicepresidente del Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía; Santiago Prados, profesor Asociado de Derecho Administrativo de la Universidad de Cádiz (UCA) y vicepresidente del Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía, y José Antonio Sánchez, catedrático de Derecho Financiero de la Universidad de Huelva (UHU) y decano de la Facultad de Derecho de la UHU.

El plazo de matrícula está abierto y las personas interesadas en matricularse pueden formalizar su inscripción a través del procedimiento online de automatrícula: http://www.unia.es/automatricula o presentando cumplimentado el impreso normalizado por medio del registro electrónico: https://rec.redsara.es/registro/action/are/acceso.do.

Los Cursos de Verano de la Sede Antonio Machado de Baeza en esta edición de 2026 son 15, 8 cursos y 7 encuentros, y se celebran del 18 de agosto al 4 de septiembre.

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La biorremediación es un conjunto de técnicas que utiliza microorganismos, plantas, hongos u otros sistemas biológicos para reducir, transformar o inmovilizar contaminantes presentes en suelos y aguas. Su objetivo es aprovechar procesos naturales para recuperar medios afectados por hidrocarburos, pesticidas, disolventes, metales u otras sustancias potencialmente dañinas.

Su eficacia depende del tipo de contaminante, de las condiciones ambientales y del organismo empleado. Por ello, no existe una única forma de aplicar la biorremediación: pueden utilizarse tratamientos directamente en el lugar contaminado o sistemas controlados en los que el material se extrae para su tratamiento.

Qué es la biorremediación

La biorremediación es el conjunto de técnicas que emplea organismos vivos o procesos biológicos para reducir la presencia, la movilidad o la toxicidad de contaminantes en el medio ambiente. Se utiliza principalmente en suelos, aguas subterráneas, aguas residuales y sedimentos afectados por actividades industriales, agrícolas, mineras o por vertidos accidentales.

Su finalidad es favorecer la recuperación de estos entornos mediante la acción de microorganismos, plantas, hongos u otros sistemas biológicos. Estos organismos pueden actuar de forma natural o mediante intervenciones diseñadas para mejorar las condiciones del proceso, por ejemplo aportando nutrientes, oxígeno o microorganismos seleccionados.

El término biorremediador se utiliza para referirse al organismo o conjunto de organismos que participa en la recuperación del medio contaminado. Puede tratarse de una bacteria capaz de degradar hidrocarburos, una planta que acumula determinados metales o un hongo cuyas enzimas transforman compuestos orgánicos.

No todos los contaminantes se eliminan del mismo modo. Algunos compuestos orgánicos pueden degradarse hasta convertirse en sustancias más simples. Otros se transforman en compuestos menos tóxicos o más fáciles de tratar. En el caso de determinados metales, que no pueden biodegradarse, los organismos pueden inmovilizarlos, reduciendo su movilidad, o extraerlos del suelo mediante su acumulación en tejidos vegetales. Por tanto, la biorremediación no siempre hace desaparecer el contaminante, sino que busca reducir su impacto y facilitar la recuperación ambiental.

Cómo funciona la biorremediación

La biorremediación funciona aprovechando la capacidad de determinados organismos para interactuar con los contaminantes presentes en el medio. Según el tipo de sustancia y las condiciones del entorno, estos organismos pueden degradarla, transformarla, inmovilizarla o favorecer su extracción.

Los microorganismos, especialmente bacterias y arqueas, participan en muchos de estos procesos mediante su metabolismo. Algunos utilizan compuestos orgánicos, como determinados hidrocarburos, como fuente de carbono o energía y los convierten en sustancias más simples. En otros casos, transforman químicamente el contaminante y reducen su toxicidad o movilidad. Las plantas pueden absorber ciertos elementos a través de las raíces, acumularlos en sus tejidos o estabilizarlos en el suelo. Los hongos, por su parte, producen enzimas capaces de actuar sobre moléculas orgánicas complejas y también pueden influir en la movilidad de algunos contaminantes.

La eficacia del proceso depende de que existan unas condiciones adecuadas. El oxígeno es necesario en los tratamientos aerobios, mientras que otros procesos se desarrollan en ausencia de él. El pH y la temperatura condicionan la actividad de los organismos y la velocidad de las reacciones. La humedad facilita el transporte de nutrientes y contaminantes, especialmente en el suelo.

También es importante que haya suficientes nutrientes para mantener la actividad biológica. Sin embargo, aunque un contaminante esté presente, puede no estar disponible para los organismos. Esta accesibilidad se denomina biodisponibilidad y puede disminuir cuando la sustancia queda adherida a las partículas del suelo o se encuentra en zonas difíciles de alcanzar.

Por ello, antes de aplicar una técnica de biorremediación es necesario analizar tanto el contaminante como las características físicas, químicas y biológicas del medio.

Qué organismos se utilizan en la biorremediación

La biorremediación puede apoyarse en distintos organismos capaces de degradar, transformar, inmovilizar o extraer contaminantes. La elección depende del tipo de sustancia, del medio afectado y de las condiciones ambientales.

Microorganismos biorremediadores

Las bacterias son los organismos más utilizados por su capacidad para adaptarse a ambientes diversos y participar en la degradación de compuestos orgánicos como hidrocarburos, disolventes o determinados pesticidas. Algunas actúan en presencia de oxígeno y otras desarrollan procesos anaerobios.

Las arqueas también intervienen en ambientes extremos o con poco oxígeno, donde pueden participar en transformaciones químicas que afectan a la movilidad o toxicidad de algunos contaminantes. En muchos tratamientos no actúa una única especie, sino consorcios microbianos formados por varias poblaciones que trabajan de manera complementaria.

Plantas y fitorremediación

La fitorremediación utiliza plantas para recuperar suelos, sedimentos o aguas contaminadas. Algunas especies absorben contaminantes a través de las raíces y los acumulan en sus tejidos. Otras los estabilizan en el terreno, reduciendo su movilidad y evitando que se dispersen.

Cuando los contaminantes se acumulan en la parte aérea de la planta, la biomasa puede retirarse para extraerlos del emplazamiento. Este proceso resulta especialmente útil con determinados metales, aunque su eficacia depende de la especie vegetal, la profundidad de las raíces y la concentración presente.

Hongos y micorremediación

La micorremediación aprovecha la capacidad de determinados hongos para actuar sobre contaminantes orgánicos. Su micelio se extiende por el medio y libera enzimas capaces de transformar moléculas complejas, como algunos hidrocarburos, colorantes o pesticidas.

No obstante, su aplicación depende del contaminante, del hongo utilizado y de las condiciones del entorno, por lo que los resultados obtenidos en laboratorio no siempre pueden trasladarse directamente a escala real.

Tipos de biorremediación

Los tipos de biorremediación pueden clasificarse según dos criterios principales: el lugar en el que se realiza el tratamiento y la forma en que se favorece la actividad de los organismos. Esta distinción es importante porque términos como in situ, ex situ, bioestimulación y bioaumentación no describen exactamente lo mismo.

Según dónde se realiza el tratamiento

La biorremediación in situ se aplica directamente en el lugar contaminado, sin necesidad de excavar el suelo o extraer el agua para tratarla en otra instalación. Puede emplearse en suelos, sedimentos o aguas subterráneas mediante técnicas que favorecen la actividad biológica en el propio emplazamiento. Su principal ventaja es que reduce el movimiento de materiales, aunque ofrece menos control sobre variables como la temperatura, la humedad o la distribución de los nutrientes.

La biorremediación ex situ requiere retirar el material contaminado para tratarlo en condiciones más controladas. En el caso de los suelos, puede implicar excavación y tratamiento mediante biopilas o sistemas similares. En aguas, puede utilizarse la extracción y posterior tratamiento en biorreactores. Este enfoque permite controlar mejor las condiciones del proceso, pero suele exigir más manipulación, transporte e infraestructura.

Según cómo se favorece el proceso

La atenuación natural monitorizada aprovecha los procesos biológicos que ya ocurren en el medio sin introducir modificaciones intensivas. No consiste en dejar actuar la contaminación sin control, sino en verificar mediante análisis periódicos que la concentración, toxicidad o movilidad de los contaminantes disminuye.

La bioestimulación busca mejorar la actividad de los microorganismos presentes mediante la incorporación de oxígeno, nutrientes, agua u otras sustancias necesarias para favorecer su metabolismo.

La bioaumentación, en cambio, consiste en añadir microorganismos o consorcios microbianos seleccionados cuando los organismos autóctonos no son suficientes para desarrollar el proceso con la eficacia necesaria.

Qué contaminantes pueden tratarse con biorremediación

La biorremediación puede aplicarse a distintos tipos de contaminantes, aunque su eficacia depende de la composición de la sustancia, su concentración, las condiciones del medio y la capacidad de los organismos utilizados.

Contaminantes orgánicos

Los contaminantes orgánicos son los más adecuados para los procesos de biodegradación. Entre ellos se encuentran determinados hidrocarburos derivados del petróleo, algunos pesticidas, ciertos disolventes y compuestos orgánicos presentes en aguas residuales. Los microorganismos pueden utilizar algunas de estas sustancias como fuente de carbono o energía y transformarlas en compuestos más simples.

Sin embargo, no todos los contaminantes orgánicos se degradan con la misma facilidad. La estructura química, la toxicidad y la biodisponibilidad pueden limitar la velocidad y el alcance del tratamiento.

Metales y metaloides

Los metales y metaloides no pueden biodegradarse, ya que son elementos químicos que no desaparecen mediante la actividad biológica. En estos casos, la biorremediación puede reducir su movilidad o toxicidad mediante procesos de inmovilización, estabilización, precipitación o acumulación en plantas y microorganismos.

Contaminantes persistentes y mezclas complejas

Algunos compuestos persistentes presentan una baja biodegradabilidad o permanecen fuertemente unidos al suelo y los sedimentos. Las mezclas de contaminantes también pueden dificultar el proceso, especialmente cuando unas sustancias inhiben la actividad biológica. Por ello, estos casos requieren una evaluación específica y, en ocasiones, la combinación de tratamientos biológicos, físicos o químicos.

TIPO DE CONTAMINANTE QUÉ PUEDE HACER LA BIORREMEDIACIÓN Hidrocarburos Degradar parte de los compuestos Pesticidas Transformar o degradar algunos Disolventes Favorecer su degradación en determinadas condiciones Metales y metaloides Inmovilizar, estabilizar o extraer Mezclas complejas Requieren un estudio específico

Aplicaciones de la biorremediación

La biorremediación puede aplicarse en distintos medios contaminados, siempre que las condiciones permitan la actividad de los organismos y el contaminante sea susceptible de degradación, transformación, inmovilización o extracción.

Biorremediación de suelos contaminados

En suelos afectados por hidrocarburos, pesticidas u otros compuestos orgánicos, pueden emplearse microorganismos para favorecer su degradación. El tratamiento puede realizarse directamente en el emplazamiento o después de excavar el material y trasladarlo a biopilas u otros sistemas controlados. En presencia de metales, las plantas y los microorganismos pueden contribuir a reducir su movilidad o facilitar su extracción.

Biorremediación de aguas subterráneas

En los acuíferos contaminados pueden estimularse los microorganismos presentes mediante la incorporación de oxígeno, nutrientes u otras sustancias que favorezcan determinadas reacciones biológicas. Estas actuaciones requieren conocer el movimiento del agua, la distribución del contaminante y la posible dispersión de los productos de transformación.

Tratamiento de aguas residuales y superficiales

Los procesos biológicos se utilizan para reducir la carga de materia orgánica y tratar ciertos contaminantes presentes en aguas residuales. Pueden desarrollarse en biorreactores, humedales artificiales o sistemas con plantas y microalgas. Cuando los compuestos son persistentes o poco biodegradables, suele ser necesario combinarlos con tratamientos físicos o químicos.

Recuperación de espacios mineros e industriales

La biorremediación también puede intervenir en terrenos degradados por actividades mineras o industriales. En estos casos, se emplean plantas, microorganismos y enmiendas para estabilizar metales, reducir su movilidad o mejorar las condiciones del suelo. La elección de la técnica depende de la contaminación existente, la extensión del área y el uso previsto para el emplazamiento.

Ejemplos de biorremediación

La biorremediación puede aplicarse de distintas formas según el medio afectado y el tipo de contaminante. Estos ejemplos muestran algunas de sus aplicaciones más habituales.

EjemploProblemaTécnicaResultado esperado Suelo contaminado con hidrocarburos Un terreno afectado por combustibles o aceites minerales. Se estimula la actividad de los microorganismos presentes mediante aireación, humedad y nutrientes, o se excava el suelo para tratarlo en biopilas. Reducir la concentración de los compuestos biodegradables y recuperar progresivamente la calidad del suelo. Aguas subterráneas contaminadas Un acuífero afectado por disolventes u otros compuestos orgánicos. Se incorporan sustancias que favorecen la actividad microbiana y crean las condiciones necesarias para la degradación o transformación del contaminante. Disminuir su concentración, movilidad o toxicidad. Fitorremediación de metales Un suelo con presencia de determinados metales o metaloides. Se cultivan plantas capaces de acumularlos en sus tejidos o estabilizarlos en la zona de las raíces. Reducir su dispersión o facilitar su retirada mediante la cosecha de la biomasa vegetal. Recuperación de un espacio industrial degradado Un emplazamiento con varios contaminantes y condiciones ambientales alteradas. Se combinan microorganismos, plantas, enmiendas y sistemas de seguimiento. Mejorar las condiciones del suelo y reducir el riesgo ambiental hasta alcanzar los objetivos definidos para el terreno.

Qué se necesita para trabajar en biorremediación y tecnología ambiental

Trabajar en biorremediación requiere una formación científica o técnica que permita comprender tanto el comportamiento de los contaminantes como los procesos biológicos utilizados para tratarlos. Entre los perfiles habituales se encuentran titulados en Ciencias Ambientales, Biología, Química, Biotecnología, Geología e ingenierías relacionadas con el medio ambiente.

Además de conocimientos de microbiología y química ambiental, es necesario comprender el funcionamiento de los suelos y las aguas, el transporte de contaminantes y los factores que condicionan la eficacia de cada tratamiento. También resulta importante saber interpretar análisis de laboratorio, caracterizar un emplazamiento contaminado y seleccionar la técnica más adecuada según el tipo de sustancia, su concentración y las condiciones del medio.

La biorremediación forma parte de un proceso más amplio de gestión ambiental que incluye el diagnóstico inicial, el diseño del tratamiento, la monitorización y la comprobación de los resultados. Por ello, los profesionales de este ámbito suelen trabajar en equipos multidisciplinares vinculados con consultoría ambiental, gestión de aguas, recuperación de suelos, industria, administraciones públicas o investigación.

Para ampliar estos conocimientos, el Máster Universitario en Tecnología Ambiental de la UNIA ofrece formación especializada en contaminación y tratamiento de aguas, suelos contaminados, residuos, monitorización y tecnologías aplicadas a la recuperación ambiental.

Conoce el Máster Universitario en Tecnología Ambiental

Preguntas frecuentes sobre biorremediación

  • ¿Qué organismos se utilizan en la biorremediación?

    Se utilizan principalmente bacterias, arqueas, hongos y plantas. También pueden intervenir consorcios microbianos formados por varias especies que actúan de manera complementaria.

  • ¿Cuál es la diferencia entre biorremediación in situ y ex situ?

    La biorremediación in situ se realiza directamente en el lugar contaminado. La ex situ requiere extraer el suelo o el agua para tratarlos en condiciones más controladas.

  • ¿Qué contaminantes pueden tratarse mediante biorremediación?

    Puede aplicarse a determinados hidrocarburos, pesticidas, disolventes y compuestos orgánicos. En el caso de los metales, puede ayudar a inmovilizarlos, estabilizarlos o extraerlos, pero no a degradarlos.

  • ¿La biorremediación puede utilizarse en suelos y aguas?

    Sí. Puede emplearse en suelos contaminados, aguas subterráneas, aguas residuales, sedimentos y algunos espacios industriales o mineros.

  • ¿Cuánto tarda un proceso de biorremediación?

    La duración depende del contaminante, su concentración, el medio afectado y las condiciones ambientales. Algunos tratamientos requieren meses y otros pueden prolongarse durante años.

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La Universidad Internacional de Andalucía clausura la segunda temporada de Los Innovables, su podcast de innovación educativa, hablando del “karma del conocimiento abierto”. Un episodio dedicado a reflexionar sobre cómo compartir ideas y saber genera innovación, impacto positivo y reconocimiento, con el que culmina este curso académico.  

El proyecto, impulsado por el Vicerrectorado de Estudiantes, se aproxima a los 3.000 oyentes acumulados y ha sumado a su “club” a voces expertas como Cristóbal Cobo, especialista sénior en educación del Banco Mundial e investigador asociado de la Universidad de Oxford; Tiscar Lara, Subdirectora de Transformación y Comunicación Digital del Instituto Cervantes; Carlos Magro, presidente de la Asociación Educación Abierta; el catedrático Julio Cabero o Clara Grima, divulgadora y matemática, ambos de la Universidad de Sevilla.

Estrenada en el mes marzo con el episodio Innovar a través de la voz. El podcast educativo, la temporada ha recorrido temas como la evaluación más allá de las calificaciones, el acompañamiento al alumnado, el emprendimiento como competencia educativa o el análisis de datos en la enseñanza. Entre los episodios que más interés han despertado figuran Inteligencia Artificial en Educación. Respuestas contra la ansiedad, el especial grabado en el EdTech Congress Barcelona 2026 y Anatomía del podcast, dedicado a las claves de la producción sonora.

Sobre el podcast

Los Innovables es un proyecto con el que la Universidad Internacional de Andalucía da continuidad a su línea de trabajo sobre innovación educativa, conocimiento y recursos en abierto. Con voces expertas del ámbito universitario y profesional, reúne en sus dos temporadas a casi ochenta referentes de más de veinte universidades e instituciones. Dirigido a docentes, investigadores y profesionales del ámbito educativo, está disponible en las principales plataformas de audio (Spotify, Amazon Music) y en la web de la UNIA, donde puede consultarse el catálogo completo de episodios.

Con esta segunda temporada, el podcast ha reforzado además su proyección internacional. Un 34% de sus oyentes proceden de fuera de España, con México, Colombia, Estados Unidos y Argentina entre los países con mayor seguimiento.

Más información:

https://www.unia.es/los-innovables

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La investigación educativa es el proceso sistemático de estudiar los fenómenos relacionados con la enseñanza y el aprendizaje para comprender cómo se desarrollan y cómo pueden mejorarse. A través de diferentes métodos de investigación, permite analizar la eficacia de estrategias didácticas, evaluar programas educativos y generar conocimiento basado en evidencias que contribuya a mejorar la práctica docente y la calidad de la educación.

Su aplicación abarca todas las etapas educativas y distintos contextos de aprendizaje, desde la educación infantil hasta la universidad o la educación no formal. Además de impulsar el avance del conocimiento científico en el ámbito educativo, sus resultados sirven de apoyo para la toma de decisiones por parte de docentes, investigadores e instituciones.

En este artículo descubrirás qué es la investigación educativa, cuáles son sus principales métodos, qué fases sigue un proceso de investigación y algunos ejemplos de su aplicación en diferentes ámbitos de la educación.

¿Qué es la investigación educativa?

La investigación educativa se caracteriza por aplicar el método científico al estudio de los procesos educativos. Esto implica formular preguntas de investigación, recopilar información mediante técnicas adecuadas, analizar los datos obtenidos e interpretar los resultados para responder de forma objetiva al problema planteado.

Su propósito va más allá de describir cómo se enseña o cómo aprenden los estudiantes. También busca explicar por qué se producen determinados fenómenos educativos, evaluar la eficacia de programas, metodologías o recursos didácticos y generar evidencias que sirvan para mejorar la práctica docente y fundamentar la toma de decisiones en el ámbito educativo.

A diferencia de la experiencia profesional o de la observación cotidiana en el aula, la investigación educativa sigue un proceso planificado y sistemático que permite obtener resultados contrastables y reproducibles. Este enfoque favorece que el conocimiento generado pueda compartirse, revisarse y utilizarse en diferentes contextos educativos.

Actualmente, la investigación educativa se desarrolla en ámbitos muy diversos, como la didáctica de las ciencias experimentales, las matemáticas y las ciencias sociales, la evaluación del aprendizaje, la formación del profesorado, la educación ambiental, la inclusión educativa o el uso de tecnologías en la enseñanza. Sus resultados contribuyen tanto al avance del conocimiento científico como a la mejora continua de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

que es la investigacion educativa

¿Para qué sirve la investigación educativa?

La investigación educativa sirve para comprender mejor los procesos de enseñanza y aprendizaje y utilizar ese conocimiento para introducir mejoras fundamentadas en la práctica educativa. Sus resultados permiten analizar problemas concretos, valorar si determinadas actuaciones están funcionando y tomar decisiones a partir de datos, en lugar de basarse únicamente en intuiciones o experiencias individuales.

Una de sus principales aplicaciones es estudiar la eficacia de las metodologías docentes. Mediante la investigación se puede analizar, por ejemplo, si una estrategia facilita la comprensión de un contenido, favorece la participación del alumnado o responde adecuadamente a las necesidades de un grupo determinado. Esto no significa que exista una única metodología válida para todos los contextos, sino que las decisiones deben adaptarse a las características del alumnado, los objetivos y el entorno educativo.

También permite evaluar programas, proyectos y recursos educativos. La recogida y el análisis sistemático de información ayudan a comprobar si una intervención alcanza los objetivos previstos, qué dificultades aparecen durante su aplicación y qué aspectos deberían modificarse. Esta evaluación puede aplicarse tanto a iniciativas desarrolladas en el aula como a planes de formación, programas institucionales o propuestas de educación no formal.

Otra de sus funciones es analizar cómo aprende el alumnado y qué factores influyen en ese aprendizaje. La investigación puede abordar cuestiones relacionadas con la motivación, las dificultades de comprensión, la evaluación, la inclusión, el uso de tecnologías o la adquisición de competencias, entre muchos otros aspectos.

Además, proporciona una base para diseñar y valorar innovaciones educativas. Antes de extender una nueva práctica, herramienta o modelo de enseñanza, es necesario estudiar su adecuación, sus resultados y las condiciones en las que puede aplicarse. De este modo, la innovación no se limita a incorporar novedades, sino que se vincula con la identificación de necesidades y la evaluación de sus efectos.

En conjunto, la investigación educativa contribuye a que docentes, equipos de investigación, centros e instituciones puedan fundamentar sus decisiones, revisar sus prácticas y generar conocimiento aplicable a distintos contextos. Su utilidad reside tanto en explicar los fenómenos educativos como en aportar evidencias que orienten posibles mejoras.

¿Qué métodos utiliza la investigación educativa?

La investigación educativa puede desarrollarse mediante diferentes enfoques metodológicos, cuya elección depende de la pregunta de investigación, los objetivos del estudio y el tipo de información que se desea obtener. De forma general, se distinguen tres grandes enfoques: la investigación cuantitativa, la investigación cualitativa y los métodos mixtos.

Investigación cuantitativa

La investigación cuantitativa se basa en la recogida y el análisis de datos numéricos para identificar relaciones, medir variables o comprobar hipótesis. Habitualmente emplea instrumentos estandarizados, como cuestionarios, pruebas o escalas de evaluación, y utiliza técnicas estadísticas para interpretar los resultados.

Este enfoque resulta especialmente útil cuando se pretende comparar grupos, medir el impacto de una intervención educativa o analizar tendencias a partir de muestras amplias.

Investigación cualitativa

La investigación cualitativa busca comprender en profundidad cómo se desarrollan los fenómenos educativos y cómo los experimentan las personas que participan en ellos. En lugar de centrarse en datos numéricos, analiza información obtenida mediante entrevistas, observaciones, grupos de discusión, diarios o análisis documental.

Este tipo de investigación permite explorar aspectos como las experiencias del profesorado y del alumnado, las dinámicas del aula o los factores que influyen en determinados procesos de enseñanza y aprendizaje.

Métodos mixtos

Los métodos mixtos combinan estrategias cuantitativas y cualitativas dentro de un mismo estudio para obtener una visión más completa del problema investigado. De este modo, es posible complementar los datos estadísticos con la información procedente de entrevistas, observaciones u otras técnicas cualitativas.

Este enfoque es cada vez más frecuente en investigación educativa, ya que permite analizar un fenómeno desde distintas perspectivas y obtener conclusiones más completas cuando la pregunta de investigación lo requiere.

ENFOQUE

TIPO DE DATOS

OBJETIVO PRINCIPAL

EJEMPLO EN EDUCACIÓN

Cuantitativo

Datos numéricos

Medir, comparar o comprobar hipótesis

Analizar si una metodología mejora los resultados académicos de un grupo de estudiantes.

Cualitativo

Entrevistas, observaciones, documentos

Comprender experiencias y procesos

Estudiar cómo percibe el alumnado una nueva forma de enseñar ciencias.

Métodos mixtos

Datos cuantitativos y cualitativos

Obtener una visión más completa

Evaluar un programa educativo combinando cuestionarios y entrevistas.

¿Cuáles son las fases de una investigación educativa?

Aunque el desarrollo de una investigación puede variar según el enfoque metodológico y el objeto de estudio, la mayoría de los proyectos de investigación educativa siguen una serie de etapas comunes. Estas fases permiten organizar el trabajo de forma sistemática y garantizar que los resultados obtenidos sean coherentes con los objetivos planteados.

1. Identificación del problema de investigación

Toda investigación comienza con la identificación de una cuestión o problema educativo que requiere ser estudiado. Puede surgir de una dificultad detectada en el aula, de una necesidad de mejora, de una pregunta aún no resuelta por la comunidad científica o del interés por comprender un fenómeno educativo concreto.

En esta etapa se delimita el tema y se formula la pregunta de investigación que guiará todo el proceso.

2. Revisión bibliográfica

Una vez definido el problema, se revisan estudios, publicaciones científicas y otras fuentes académicas relacionadas con el tema. Este análisis permite conocer qué investigaciones se han realizado previamente, identificar vacíos de conocimiento y fundamentar el estudio sobre evidencias existentes.

3. Formulación de objetivos e hipótesis

A partir de la información recopilada, se establecen los objetivos de la investigación y, cuando el diseño lo requiere, se plantean las hipótesis que posteriormente serán contrastadas mediante la recogida y el análisis de datos.

Los objetivos definen qué se pretende conocer, explicar o evaluar con el estudio.

4. Diseño metodológico

En esta fase se decide cómo se llevará a cabo la investigación. Se selecciona el enfoque metodológico (cuantitativo, cualitativo o mixto), se determina la muestra o participantes y se eligen las técnicas e instrumentos que se utilizarán para obtener la información.

Un diseño metodológico adecuado es fundamental para que los resultados respondan de forma rigurosa a la pregunta de investigación.

5. Recogida de datos

La siguiente etapa consiste en obtener la información necesaria mediante los instrumentos previamente definidos. Dependiendo del estudio, pueden utilizarse cuestionarios, entrevistas, observaciones, grupos de discusión, pruebas de evaluación u otras técnicas de investigación.

6. Análisis de los datos

Una vez recopilada la información, los datos se organizan y analizan utilizando las técnicas más adecuadas para cada tipo de investigación. Este proceso permite identificar patrones, relaciones o resultados relevantes que den respuesta a los objetivos planteados.

7. Interpretación de los resultados

El análisis de los datos debe ponerse en relación con la pregunta inicial, los objetivos y la literatura científica revisada. En esta fase se extraen las conclusiones del estudio, se valoran sus implicaciones y se reconocen también sus posibles limitaciones.

8. Comunicación de los resultados

La investigación finaliza con la difusión de los resultados para que puedan ser conocidos, revisados y utilizados por otros profesionales. Esta comunicación puede realizarse mediante trabajos académicos, artículos científicos, congresos, informes técnicos o proyectos de innovación educativa.

Fases de la investigación educativa

Ejemplos de investigación educativa

La investigación educativa puede abordar una gran variedad de temas relacionados con la enseñanza, el aprendizaje y la organización de los procesos educativos. El objetivo no es únicamente describir una realidad, sino comprender por qué se produce y cómo puede mejorarse mediante decisiones fundamentadas en evidencias.

Estos son algunos ejemplos de investigaciones que pueden desarrollarse en diferentes contextos educativos:

ÁREA DE INVESTIGACIÓN

EJEMPLO DE ESTUDIO

OBJETIVO Comprensión lectora

Analizar una nueva estrategia de lectura

Mejorar la comprensión de textos

Metodologías activas

Evaluar un proyecto de ABP

Analizar su impacto en el aprendizaje

Inteligencia artificial

Estudiar el uso de asistentes de IA

Mejorar la enseñanza y la evaluación

Educación matemática

Investigar nuevas estrategias didácticas

Favorecer la resolución de problemas

Educación ambiental

Evaluar programas de sostenibilidad

Desarrollar competencias ambientales

Didáctica del patrimonio

Analizar actividades en museos o espacios patrimoniales

Mejorar el aprendizaje del patrimonio

¿Quién puede dedicarse a la investigación educativa?

La investigación educativa es un ámbito interdisciplinar en el que participan profesionales con formaciones muy diversas. Aunque tradicionalmente ha estado vinculada a los estudios de Educación, cada vez es más habitual encontrar investigadores procedentes de otras disciplinas que analizan cómo se enseñan y aprenden los conocimientos propios de su especialidad.

Entre los perfiles que habitualmente desarrollan investigaciones educativas se encuentran:

  • Maestros y maestras de Educación Infantil y Primaria, interesados en analizar y mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula.
  • Profesorado de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional, que investiga la eficacia de metodologías, recursos didácticos o sistemas de evaluación en sus respectivas materias.
  • Graduados en Ciencias Experimentales, como Biología, Física, Química, Geología o Ciencias Ambientales, que orientan su actividad hacia la didáctica de las ciencias y la educación científica.
  • Graduados en Matemáticas, especializados en el estudio de la enseñanza y el aprendizaje de esta disciplina.
  • Graduados en Historia, Geografía, Humanidades o Historia del Arte, que desarrollan investigaciones relacionadas con la didáctica de las ciencias sociales, la educación patrimonial o la divulgación del patrimonio cultural y natural.
  • Pedagogos, psicopedagogos y profesionales de la educación, centrados en la evaluación de programas educativos, la innovación docente, la inclusión o el desarrollo curricular.
  • Educadores sociales y otros profesionales de la educación no formal, que investigan procesos de aprendizaje en museos, centros de interpretación, asociaciones, entidades sociales u otros espacios educativos.

Además de estos perfiles, cualquier persona interesada en comprender cómo aprenden los estudiantes, evaluar intervenciones educativas o contribuir a la mejora de la enseñanza puede desarrollar una trayectoria investigadora, siempre que adquiera la formación metodológica necesaria para diseñar y llevar a cabo investigaciones con rigor científico.

Para quienes desean especializarse en este ámbito, existen másteres universitarios que proporcionan una formación avanzada en metodología de investigación, diseño de estudios y didáctica aplicada a diferentes áreas del conocimiento. Estos programas también constituyen una vía habitual para quienes quieren incorporarse a equipos de investigación o continuar posteriormente con estudios de doctorado. 

Si buscas una formación especializada en investigación sobre la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias experimentales, sociales o las matemáticas, puedes consultar el Máster Universitario en Investigación en la Enseñanza y el Aprendizaje de las Ciencias Experimentales, Sociales y Matemáticas de la UNIA.

Conoce el Máster Universitario en Investigación en la Enseñanza y el Aprendizaje de las Ciencias Experimentales, Sociales y Matemáticas

 

Preguntas frecuentes sobre investigación educativa

  • ¿Cuál es el objetivo de la investigación educativa?

    El objetivo de la investigación educativa es comprender cómo se desarrollan los procesos de enseñanza y aprendizaje para generar conocimiento que contribuya a mejorar la práctica docente, evaluar intervenciones educativas y fundamentar la toma de decisiones mediante evidencias.

  • ¿Qué tipos de investigación educativa existen?

    La investigación educativa puede desarrollarse mediante enfoques cuantitativos, cualitativos o mixtos. La elección de uno u otro dependerá de la pregunta de investigación, los objetivos del estudio y el tipo de información que se pretenda obtener.

  • ¿Cuál es la diferencia entre investigación educativa e innovación educativa?

    La investigación educativa busca generar conocimiento mediante métodos científicos para comprender y analizar los procesos educativos. La innovación educativa, en cambio, consiste en diseñar o aplicar nuevas estrategias, metodologías o recursos con el objetivo de mejorar la enseñanza. Ambas están relacionadas, ya que la investigación permite evaluar si una innovación produce realmente los resultados esperados.

  • ¿Quién puede hacer investigación educativa?

    La investigación educativa puede ser desarrollada por maestros, profesorado de Secundaria y Formación Profesional, pedagogos, educadores sociales y graduados de disciplinas como Matemáticas, Biología, Física, Química, Historia, Geografía o Humanidades, entre otros perfiles. Lo importante es contar con la formación metodológica necesaria para diseñar y desarrollar investigaciones con rigor.

  • ¿Dónde se aplica la investigación educativa?

    La investigación educativa se desarrolla en todas las etapas del sistema educativo, desde la Educación Infantil hasta la universidad, así como en contextos de educación no formal, como museos, centros de interpretación, entidades sociales o programas de educación ambiental. Sus resultados sirven para mejorar la enseñanza, la evaluación y el aprendizaje en muy diversos ámbitos.

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La Universidad Internacional de Andalucía cierra la primera edición de su ciclo de webinars Profesionales x UNIA superando los 1.500 participantes. Tras un total de 15 sesiones celebradas, entre enero y junio, este programa ha formado de manera práctica, y a través del estudio de casos de éxito, en habilidades útiles para el desempeño profesional en distintas disciplinas. Para ello, ha contado con expertos destacados en ámbitos como la Inteligencia Artificial, las humanidades digitales, el hidrógeno verde o la ciberseguridad en empresas. 

El Consejo de Gobierno ha aprobado esta semana la reedición de este ciclo a partir del próximo mes de septiembre. En concreto, será con los seminarios Las tierras raras: qué son y cuál es su papel en nuestra sociedad de alta tecnología, a cargo del químico y oceanógrafo Ricardo Prego, e Introducción a la nanomedicina: de los biosensores a las terapias activadas a distancia, impartido por Jesús Martínez de la Fuente, profesor de investigación en el CSIC y fundador de tres spin-off tecnológicas. 

Profesionales x Universidad Internacional de Andalucía nace en enero de 2026 como un recurso de aprendizaje útil y directo, orientado a profundizar en aspectos novedosos de interés para el desempeño laboral, en contraposición con los formatos de vídeo de escasa duración habituales en redes sociales. El contenido de cada webinar se ofrece posteriormente en abierto y de manera gratuita a través del canal de YouTube de la UNIA. 

Los webinars, promovidos desde el Vicerrectorado de Estudiantes, mantienen un formato de exposiciones de cuarenta y cinco minutos seguidas de una ronda de preguntas, en sesiones gratuitas previa inscripción. Con una media de 104 inscritos por sesión, se han tocado temas como la IA aplicada al patrimonio cultural, la producción industrial 4.0 y 5.0, el bienestar animal, la seguridad alimentaria y la nutrición, el patrimonio musical, la evaluación de políticas públicas o la salud digital. 

Entre los ponentes de esta primera edición destacan Nicolás Olea, médico e investigador de la Universidad de Granada, Isabel Cerrillo, profesora de la Universidad Pablo de Olavide, Antonio Ortiz Medina, autor del blog Error500, David Ordóñez, coordinador del Máster de Intervención Asistida con Animales, Nuria Rodríguez, catedrática y coordinadora de ReArte.Dix., o Pilar Bosch, experta en biolimpieza de la Universidad Politécnica de Valencia.  

Dirigido a estudiantes y profesionales en activo que buscan actualizar sus competencias sin necesidad de largos programas formativos, el ciclo ha logrado además proyección internacional: en torno a un 22% de los inscritos proceden de Latinoamérica, con presencia destacada de Argentina, Colombia y México.

Más información:

https://www.unia.es/estudios-y-acceso/oferta-academica/webinars-profesionales-x-unia

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La contratación del sector público no puede reducirse a una mera gestión presupuestaria o al mero aprovisionamiento de bienes y servicios, sino que debe consolidarse como una herramienta estratégica para implementar políticas sociales, ambientales y de innovación económica. Así lo manifiesta el catedrático Juan José Rastrollo, durante el curso de verano Doctrina y jurisprudencia en materia contractual en España y Derecho comparado, organizado en La Rábida por la Universidad Internacional de Andalucía.  

Para el jurista de la Universidad de Salamanca, el volumen de recursos económicos gestionados a través del sector público exige agilizar los canales normativos. «La contratación pública necesita mecanismos que la hagan más dinámica y conectada con la sociedad», ha aseverado Juan José Rastrollo, subrayando que modernizar los criterios de adjudicación resulta determinante para responder a los ritmos que demanda la economía contemporánea.

En este contexto, el especialista advierte de los riesgos que entraña el exceso de celo burocrático y el peso de la complejidad técnica en los pliegos. A su juicio, la excesiva rigidez o la falta de claridad en las cláusulas puede alejar a las pequeñas y medianas empresas del acceso a los contratos públicos.   

Asimismo, el ponente valora la utilidad del análisis comparado con otros ordenamientos jurídicos para resolver vacíos doctrinales en materia de modificación de contratos, resolución de litigios y criterios de adjudicación no económicos. «Existen múltiples buenas prácticas que podemos importar de distintas partes del mundo», destaca, poniendo como ejemplos Chile, Colombia, Alemania o Nueva Zelanda, y añadiendo que la incorporación de cláusulas sociales y criterios de sostenibilidad requiere de una adecuada capacitación por parte de los gestores públicos.  

El profesor ha disertado sobre la profesionalización de la contratación pública como asignatura pendiente de la contratación pública española, que es «uno de los grandes retos que tenemos por delante». En este sentido, el mayor error que comete la administración al diseñar y gestionar sus licitaciones es «multiplicar exponencialmente la normativa sin tener en cuenta que es necesario capacitar a las personas adecuadamente, diseñar una carrera enfocada en la contratación pública y, en definitiva, formar a nuestros recursos humanos», ha sentenciado.

Cursos de Verano

Juan José Rastrollo ha sido ponente durante el curso de verano Doctrina y jurisprudencia en materia contractual en España y Derecho comparado, organizado del 20 al 23 de julio en La Sede de La Rábida por la Universidad Internacional de Andalucía.  Un taller cuyo fin ha sido analizar desde una perspectiva jurídica la creación de los órganos de resolución de recursos contractuales, y especialmente el caso del Tribunal de Recursos Contractuales de la Junta de Andalucía (TARCJA). Igualmente se han analizado el ámbito de sus competencias. Además, ha sido objeto de estudio la naturaleza del recurso especial en materia de contratación, su ámbito subjetivo y objetivo, y la legitimación para su interposición.

Más información: https://www.unia.es/estudios-y-acceso/oferta-academica/cursos-de-verano/doctrina-y-jurisprudencia-en-materia-contractual-en-espana-y-derecho-comparado-nuevas-perspectivas-de-la-contratacion-publica-4-a-edicion

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La Universidad Internacional de Andalucía ha cerrado esta semana su Cursos de Verano en la Sede de La Rábida marcando un nuevo máximo de asistencia. Cerca de 600 alumnos se han matriculado en las 15 actividades desarrolladas entre el 7 y el 23 de julio, con una media de 39 estudiantes por actividad. El Salvador ha aportado el grupo extranjero más numeroso, de un colectivo que ha tenido a doce países representados. 

La oferta ha combinado 10 cursos y 5 encuentros de verano con temáticas que han ido del hidrógeno verde y las energías renovables, a Doñana, la novela histórica, la Atlántida y el Megalítico, la gastronomía, la relación puerto-ciudad, la salud, la contratación pública o las bellas artes iberoamericanas, además de la inteligencia artificial asociada a la educación, la empresa y las finanzas. 

Para María de la O Barroso, directora de la Sede de La Rábida, esta 83 edición de los Cursos de Verano “ha sido un éxito, gracias a los temas pero, sobre todo, a que mantienen su esencia año tras año, como es la convivencia, el diálogo, la apertura a nuevas ideas y, por supuesto, el conectar con los gustos e intereses personales en un entorno donde, siglos después, se sigue respirando el espíritu iberoamericano”. 

Balance de cursos

Del total de matriculados, 304 han sido hombres (52,7%) y 273 mujeres (47,3%). Casi el 20% de los inscritosen esta edición han sido beneficiarios del programa de becas, que la Universidad Internacional de Andalucía convoca con el apoyo de la Fundación Unicaja

Si bien el estudiante nacional es mayoría en esta programación estival, esta edición ha contado con representantes de otras doce nacionalidades. Así, además de El Salvador, entre los países de origen de los matriculados están Francia, México, Cuba, Colombia, Italia, Paraguay, Venezuela, Argentina, Ecuador, Perú y Japón.

Entre el profesorado de esta edición han pasado por La Rábida nombres como Andrés Úbeda de los Cobos, jefe de Conservación de Pintura del siglo XVIII y Goya del Museo del Prado; María Concepción Ordiz Fuertes, presidenta del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales; el poeta y filósofo Jorge Riechmann; la eurodiputada Teresa Jiménez Becerril; la catedrática de Prehistoria Primitiva Bueno, el directivo de Sanvik Mining Enrique Mota o Mikel Landabaso, director del Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea en Sevilla.

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La provincia de Huelva se ha posicionado en el centro de la estrategia nacional para la descarbonización industrial mediante el impulso de tecnologías limpias, el aprovechamiento del CO2 biogénico y el desarrollo de recursos renovables autóctonos. Así lo ha manifestado José Antonio Agüera, director de Magnon Green Energy, durante su intervención en Energías renovables y Huelva. Un curso de verano organizado en la Sede de La Rábida por la Universidad Internacional de Andalucía, en colaboración con Magon y Naturgy, donde se ha analizado el impacto socioeconómico y tecnológico de las nuevas fuentes sostenibles dentro del tejido productivo andaluz.

Para el especialista, el escenario actual representa un punto de inflexión decisivo para el desarrollo industrial regional. «Los principales vectores de la transición energética se están dando en la provincia de Huelva», ha aseverado Agüera, subrayando que están marcando el camino que tienen que seguir los demás. A su juicio, Huelva afronta «una nueva revolución local, comparable a la que transformó la provincia en los años 60 y 70», gracias a que reúne una «oportunidad local» respaldada por disponibilidad de espacio, sol e información técnica. El objetivo prioritario, según el directivo, pasa por «aprovechar estas posibilidades para generar crecimiento y fomentar el asentamiento de las personas en el territorio».

Durante su intervención, el responsable de Magnon Green Energy ha puesto en valor el papel del CO2 biogénico -el resultante de la combustión de biomasa renovable- y la estabilidad operativa que ofrece esta fuente limpia en comparación con alternativas como la energía solar o eólica. «Su principal ventaja es que se trabaja a nivel muy local, lo que permite que toda su cadena de valor se cree en la zona de producción de la biomasa», ha explicado Agüera, haciendo hincapié en que se trata de una fuente «capaz de ofrecer gestión y capacidad, lo que la convierte en una energía muy controlada».

Respecto a los retos que afronta el sector para la captación y aprovechamiento industrial del carbono, el experto ha descartado cuellos de botella en el ámbito tecnológico. «No existen barreras tecnológicas, sino más bien necesidades de infraestructura eléctrica», ha remarcado, detallando que aunque la captura de CO2 es ya una realidad, «transformarlo en moléculas de mayor valor para la industria química sí que se necesita generación de hidrógeno e infraestructura eléctrica, siendo esta la principal preocupación actual».

Finalmente, Agüera ha ratificado la importancia de los encuentros universitarios para conectar los avances industriales con la ciudadanía. La alianza entre la universidad y el tejido productivo resulta «fundamental porque estos foros permiten abrir debates, clarificar puntos de vista y generar conversaciones constructivas», ha concluido, destacando que las aulas de la UNIA ofrecen el entorno propicio para trasladar a la sociedad cómo se está ejecutando esta transformación.   

Cursos de Verano

José Antonio Agüera es ponente del curso de verano Energías renovables y Huelva organizado en la Sede de La Rábida por la Universidad Internacional de Andalucía del 20 al 23 de julio. Este curso de verano aborda la transición energética desde una perspectiva integral y aplicada al territorio de Huelva, donde se han abordado los cambios en el modelo energético actual, los retos ambientales, económicos y sociales, además de una reflexión crítica sobre el futuro energético de la provincia, sensibilizando sobre la importancia de las renovables y la sostenibilidad. 

Más información: https://www.unia.es/estudios-y-acceso/oferta-academica/cursos-de-verano/energias-renovables-y-huelva#plan-de-estudio-y-calendario

La Sede Antonio Machado de Baeza comienza los Cursos de Verano con el estudio de la poesía y el flamenco, la IA, la gestión de instituciones culturales y la fotografía nocturna