

Agustín Andreu: «La digitalización del olivar tradicional abre una oportunidad histórica para el empleo joven»
Advierte de que la tecnología «no es una moda, sino competitividad» e insta a contratar empresas dirigidas por jóvenes para hacer el campo rentable
El CEO de la Fundación Jaén Agritech Venture, Agustín Andreu, afirma que «la digitalización del olivar tradicional abre una oportunidad histórica para el empleo joven en Jaén», indicando que la incorporación de tecnología es el motor definitivo para rejuvenecer el campo y garantizar la supervivencia económica del sector.
En el marco del encuentro de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) Digitalización e inteligencia artificial en la cadena de valor del sector oleícola: del campo a la mesa, que se celebra esta semana en la Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén), Andreu apunta que la innovación tecnológica «no es una moda, sino competitividad». «El panorama competitivo actual indica, sobre todo en el caso del olivar tradicional, la necesidad absoluta de optimizar costes e incrementar ingresos, y eso pasa, evidentemente, por la tecnología y por la innovación. No hay otro camino», señala.
Por otra parte, sitúa el punto más urgente de actuación en la propia explotación primaria. «Estamos adoptando sistemas de explotación de hace 40 o 50 años y tenemos que cambiar el chip rápidamente», advierte, al tiempo que explica que el progresivo envejecimiento de los olivicultores y la falta de relevo familiar dificulta que asuman estas tareas por sí mismos.
Para salvar esta brecha, Andreu no propone que el agricultor senior maneje directamente herramientas complejas, sino apostar por la adopción a través de startups y empresas de servicios especializadas. «No hace falta que los agricultores más senior se adapten directamente a estas tecnologías, pero sí que contraten empresas de servicios de gente joven ya formada para que internalicen esa digitalización y logren ser más competitivos», relata, destacando el papel de su fundación en la formación de «agricultores digitales».
A su juicio, la llegada de la tecnología constituye la «herramienta definitiva» para atraer a las nuevas generaciones al medio rural andaluz. «Los jóvenes se incorporarán a la agricultura en la medida en que esto les suponga rentabilidad y un campo de trabajo interesante. La digitalización aporta ambas cosas, rentabilidad económica para ganarse bien la vida y una tecnología atractiva que despierta su interés», concluye.

Agustín Andreu: «La digitalización del olivar tradicional abre una oportunidad histórica para el empleo joven»
