Upskilling y reskilling: qué son, para qué sirven y cómo aplicarlos en el entorno digital
Entre 2025 y 2030, se espera que el 39 % de las habilidades clave de los trabajadores cambien o queden obsoletas, según el Future of Jobs Report del World Economic Forum. Este proceso no afecta solo a perfiles tecnológicos: la automatización, el uso de inteligencia artificial y la digitalización de procesos están modificando tareas en todos los sectores y niveles de cualificación.
Frente a este cambio estructural, los conceptos de upskilling y reskilling se han convertido en herramientas clave para mantener la empleabilidad, reducir el desajuste entre oferta y demanda de competencias y garantizar la movilidad profesional en entornos transformados.
Qué es el Upskilling y el Reskilling
Upskilling y reskilling son estrategias para adaptar perfiles profesionales en un entorno marcado por la transformación digital, la automatización de procesos y la rápida evolución de las competencias requeridas.
Definición de Upskilling
El upskilling consiste en adquirir nuevas competencias para mejorar el desempeño en el puesto actual. No implica un cambio de rol, sino una actualización técnica o metodológica para adaptarse a nuevas herramientas, procesos o exigencias del entorno.
Es una estrategia habitual en organizaciones que buscan mantener la empleabilidad interna sin reubicar a los profesionales. Se aplica, por ejemplo, cuando cambian los sistemas digitales, se incorporan nuevas normativas o se automatizan tareas que requieren adaptación operativa.
Objetivo del upskilling
El objetivo del upskilling es reducir la brecha entre las habilidades actuales y las nuevas demandas del puesto. Esto permite:
- Mantener la competitividad del profesional sin necesidad de recolocación.
- Disminuir la dependencia de procesos externos de selección.
- Aumentar la agilidad organizativa ante cambios técnicos o normativos.
- Reforzar la continuidad del conocimiento en equipos clave.
Definición de Reskilling
El reskilling consiste en adquirir competencias nuevas para asumir funciones distintas a las del puesto actual. A diferencia del upskilling, no busca mejorar el rendimiento en el mismo rol, sino facilitar una transición profesional hacia áreas con mayor demanda.
Es una respuesta necesaria en entornos de transformación digital, donde desaparecen perfiles, surgen nuevas funciones o se reorganizan procesos. El objetivo es recolocar talento interno en lugar de prescindir de él, adaptándolo a los cambios estructurales del negocio o la administración.
Beneficios del reskilling
El reskilling permite reorientar la trayectoria profesional sin salir de la organización. Sus beneficios principales:
- Reaprovechar el talento existente en áreas estratégicas.
- Reducir costes asociados a despidos y nuevas contrataciones.
- Evitar la obsolescencia de perfiles ante cambios tecnológicos.
- Alinear la plantilla con los nuevos objetivos organizativos.
Diferencias entre Upskilling y Reskilling

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Upskilling |
Reskilling |
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Objetivo |
Mejorar competencias en el puesto actual |
Adquirir competencias para asumir un nuevo rol |
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Cambio de rol |
No |
Sí |
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Motivo habitual |
Actualización por cambios técnicos o metodológicos |
Reorientación por desaparición de funciones o nuevas demandas |
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Tipo de aprendizaje |
Profundización en el área propia |
Reconversión hacia otra área |
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Ejemplo |
Un técnico que se forma en nuevas herramientas de automatización |
Un administrativo que se convierte en analista de datos |
Ejemplos de upskilling y reskilling en entornos reales
La transformación digital obliga a redefinir funciones y competencias en todos los sectores. Estas son algunas aplicaciones reales de upskilling y reskilling, documentadas por las propias organizaciones:
Ejemplos de reskilling
- SEAT S.A. (Industria automotriz, España)
La electrificación redujo la demanda de operarios mecánicos tradicionales. Para evitar despidos, SEAT lanzó el programa “Code Academy”, formando a trabajadores de fábrica en programación y desarrollo ágil. Tras meses de formación, algunos pasaron a trabajar como desarrolladores junior en SEAT:CODE, el área digital de la compañía. - Amazon (Logística y tecnología, global)
Con el programa “Mechatronics and Robotics Apprenticeship”, Amazon financia la formación técnica de empleados de almacén para convertirlos en técnicos de mantenimiento de robótica. En 12 semanas, los participantes obtienen certificaciones que les permiten asumir un rol completamente distinto y con mayor cualificación.
Ejemplos de upskilling
- Sanofi (Farmacéutica, global)
Ante la necesidad de integrar la inteligencia artificial en I+D, Sanofi creó una AI Academy para formar a más de 100.000 empleados. El objetivo no fue convertirlos en expertos, sino dotarlos de conocimientos prácticos para aplicar la IA en sus funciones actuales, desde recursos humanos hasta investigación clínica. - Agencia Tributaria (Administración pública, España)
En su proceso de digitalización, la AEAT ha capacitado a su personal para pasar de tareas manuales a análisis de datos fiscales. Inspectores y técnicos aprendieron a trabajar con herramientas de Big Data y minería de datos para detectar patrones y fraudes, sin abandonar su función principal.
Cómo identificar si se necesita upskilling o reskilling
Determinar si una persona o una organización necesita upskilling o reskilling es clave para tomar decisiones de formación eficaces. No se trata solo de adquirir competencias, sino de acertar en la dirección del cambio.
Cuándo optar por upskilling
El upskilling es adecuado cuando el puesto sigue siendo necesario, pero exige nuevas competencias técnicas, digitales o metodológicas. Señales típicas:
- El rol se mantiene, pero las herramientas cambian.
- Aparecen nuevos requisitos normativos o procesos más complejos.
- El rendimiento se ve afectado por falta de dominio en áreas específicas.
- Se incorporan tareas nuevas dentro del mismo perfil, sin redefinirlo.
Ejemplo: una persona del área de finanzas que debe aprender a interpretar datos en tiempo real a través de plataformas de business intelligence.
Cuándo optar por reskilling
El reskilling es la vía adecuada cuando el puesto actual deja de ser útil o desaparece, y hay opciones viables de recolocación interna. Indicadores habituales:
- El perfil profesional ya no encaja con las necesidades futuras.
- El área en la que trabaja pierde peso o desaparece.
- Se identifican vacantes en otras funciones que requieren formación específica.
- La organización cambia de modelo operativo o tecnológico y necesita redistribuir talento.
Ejemplo: una persona que gestionaba documentación en papel y se forma para integrarse en un equipo de digitalización y análisis documental.
Tecnologías clave para realizar procesos de upskilling y reskilling
Los procesos de upskilling y reskilling se desarrollan hoy en torno a tecnologías que están redefiniendo los perfiles profesionales y las funciones en todos los sectores. Estas son algunas de las más relevantes:
- Big Data
- Machine Learning
- Inteligencia Artificial (IA)
- Blockchain
- Internet de las Cosas (IoT)
- Cloud Computing
- RPA (automatización de procesos)
- Metaverso y entornos inmersivos

Formarse en estas áreas permite tanto adquirir nuevas competencias para puestos emergentes como adaptar perfiles tradicionales a contextos altamente digitalizados. No se trata solo de dominar cada tecnología, sino de comprender su impacto en la toma de decisiones, los modelos de negocio y la organización del trabajo.
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