Impacto medioambiental de la IA
Entrenar un modelo avanzado de inteligencia artificial puede consumir más de 1.200 MWh de electricidad, y una sola consulta a un sistema generativo utiliza hasta diez veces más energía que una búsqueda web tradicional. Con una demanda que no deja de crecer, los centros de datos podrían duplicar su consumo global en los próximos años.
Ante estas cifras, la pregunta es simple:
¿somos conscientes del impacto ambiental que implica el uso cotidiano de la IA?
Este artículo explica qué recursos necesita la inteligencia artificial, cómo se traduce eso en emisiones, consumo de agua y materiales, y qué medidas pueden aplicarse para reducir su huella en un contexto de adopción acelerada.

